Back to top
15 de Abril del 2019
Historias
Lectura: 11 minutos
15 de Abril del 2019
Redacción Plan V
En Quito, cinco de cada diez intervenciones policiales son por casos de violencia social
0

Foto: Luis Argüello

La necesidad de promover una cultura ciudadana de paz y tolerencia no parece estar en la agenda de las autoridades locales. 

Un estudio realizado por el BID en 2010 evidenció las nueve taras del quiteño en un aspecto clave en la convivencia urbana: la cultura ciudadana. Uno de los aspectos más importantes es la violencia social, una tendencia a resolver conflictos sin diálogos ni acuerdos.

Se trata de una de las notas más leídas de este portal. Según un informe preparado por Rosa María Torres, los quiteños, más allá de los imaginarios, que pintan al capitalino como cordial, amable y cosmopolita, no se caracterizan precisamente por ser buenos ciudadanos y vecinos. En efecto, en abril de 2010 se aplicó en Quito la Encuesta de Cultura Ciudadana, por iniciativa del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y Corpovisionarios, organización creada por el ex alcalde de Bogotá, Antanas Mockus. Se trató de una encuesta  de 54 preguntas, que se aplicó a 1600 personas de diversos estratos sociales, en convenio con el Municipio de Quito, en esa época, dirigido por Augusto Barrera, y con la participación de una encuestadora local.

Entre las conclusiones del estudio, destaca Rosa María Torres en su nota, publicada por PLANV, se determinaron las nueve principales falencias de la sociedad quiteña en cuanto a ciudadanía: la propensión a la pelea, la riña, la bronca callejera; a alta accidentalidad vinculada al tránsito; la intolerancia a la diversidad o abierta discriminación; el incumplimiento de la ley y de la legalidad; la predisposición a la justicia por mano propia, la posición favorable a portar armas para protegers; la indiferencia frente a la violencia contra niñas y niños; la débil confianza interpersonal y la desconfianza en la justicia y las autoridades judiciales.

La violencia social

La primera de las "taras" de los quiteños en cuanto a ciudadanía tiene que ver con la llamada violencia social. Según cifras de la Policía, los conflictos interpersonales en Quito, en los que finalmente termina interviniendo la Policía, se producen por peleas entre vecinos, peleas domésticos y disputas entre particulares que encuentran en la violencia física su principal forma de expresión. 

Según cifras de la Policía, los conflictos interpersonales en Quito, en los que finalmente termina interviniendo la Policía, se producen por peleas entre vecinos, peleas domésticos y disputas entre particulares que encuentran en la violencia física su principal forma de expresión.

Para la Organización Mundial de la Salud, la violencia social está definida como “los actos violentos cometidos por un individuo o un pequeño grupo de individuos– comprende la violencia juvenil, la violencia contra la pareja, otras formas de violencia familiar como los maltratos de niños o ancianos, las violaciones y las agresiones sexuales por parte de extraños y la violencia en entornos  institucionales como las escuelas, los lugares de trabajo, los hogares de ancianos o los  centros penitenciarios. La violencia interpersonal cubre un amplio abanico de actos y comportamientos que van desde la violencia física, sexual y psíquica hasta las privaciones y el abandono".

Según el Ministerio del Interior, "el 47 % de emergencias atendidas por la Policía Nacional en el Distrito Metropolitano de Quito, corresponden a miles de denuncias de casos de violencia social suscitadas dentro y fuera de los hogares capitalinos". Esto significa, explicó el Ministerio, que en la capital, para 2015, fecha del estudio, la incidencia de la violencia social en la urbe era alta. Aunque no llegaba a los niveles, por ejemplo, de Esmeraldas, en donde el 80% de las intervenciones de la Policía están relacionadas con casos de violencia social. “Los ciudadanos justifican sus acciones manifestando que están en su casa pero no entienden que viven en comunidad y en un Estado donde el derecho de una persona se acaba cuando empieza el derecho de otra”, explicó el Ministerio. 

El Ministero agregó que "la violencia social se reconoce en delitos físicos, psicológicos y sexuales, entre familia (padres, hijos y esposos), y en las malas relaciones entre vecinos con temas cotidianos (la ubicación de la basura, el ruido, las mascotas, los espacios privados), como tópicos que provocan problemas sociales".

Para el coronel Patricio Ramírez, ex director Nacional de Policía Comunitaria, "la principal labor de sus dirigidos es prevenir la violencia social, a través de actividades que ayuden a disminuir este problema que se percibe en la actualidad, asociado a aptitudes de intolerancia y falta de respeto entre los ciudadanos".

 “Se busca la convivencia social pacifica de los ecuatorianos, la mejor forma de resolver es concienciar a la comunidad bajo los principios de tolerancia y respeto al prójimo”,  dijo el jefe policial. Para Ramírez,  es necesario "el aporte de la comunidad como eje central de erradicación de la violencia social”. 

El jefe policial agregó: “Antes los ciudadanos trabajaban de la mano con los policías en temas de disuasión y respuesta a la violencia, sin marco jurídico y bajo abuso de fuerza que promovía un conflicto social. Actualmente, antes de iniciar procesos se pide la colaboración de la comunidad, la misma que entiende su rol partiendo de su comportamiento en el orden familiar y teniendo buenas relaciones en vecindad, logrando el éxito al ejecutar cursos de acción por un ambiente de paz”. 

Por lo menos el 53% de los homicidios se asocian con violencia social y no con violencia criminal, dijo la ministra del Interior, María Paula Romo.

De su lado, la ministra del Interior, María Paula Romo, al asumir esa cartera el año pasado, llamó la atención sobre la magnitud de esta problemática no solo en Quito, sino en todo el país: “53% de los homicidios se asocian con violencia social y no con violencia criminal", dijo Romo. “Cuando hablo de temas de violencia social o de la violencia entre personas, de ninguna manera pienso que eso pueda debilitar la labor de la Policía, que es uso de la fuerza para investigar y reprimir el delito. Pero es indispensable tener claro que la seguridad no se limita al uso de la fuerza”, explicó.

Según Romo, “la violencia criminal tiene que ver con el crimen organizado. Es decir, grupos que se preparan para delinquir. La violencia social tiene que ver con muertes, por ejemplo, producto de una riña después de una fiesta, o en un escenario deportivo, o porque el marido asesina a su mujer”.

Cifras del Ministerio del Interior, de enero a agosto de 2018, revelaron que hubo 662 homicidios intencionales en todo el país. El 52% corresponde a violencia social y el 48% a violencia criminal o asociada al crimen organizado.

Según las cifras del Ministerio, del total de muertes, 72.51% fueron asesinatos, 20.54% fueron homicidios, 6.65% femicidios y el 0.30% fueron casos de sicariato. 

Una cultura violenta

Juan Ignacio Burneo, urbanista y profesor de la Universidad de Los Hemisferios de Quito. 

Para el catedrático y experto en urbanismo de la Universidad de los Hemisferios, Juan Ignacio Burneo, no se han hecho actualizaciones de este encuesta sobre el 2010 desde la Alcaldía de Augusto Barrera. En diez años, asegura, pueden haber ocurrido cambios importantes en la estructura social de la capital.

Es importante, destaca Burneo, enfocarse en la parte sociológica que explica cómo funcionan las ciudades. Varios estudios evidencia que las características de las relaciones sociales en las ciudades son distintas que en el campo. "En las comunidades rurales las relaciones eran más cercanas, enfocadas en la familia y en la propua comunidad. En las ciudades hay relaciones en donde el individuo es el eje y no la familia y por eso la ciudad se vuelve más conflictiva y violenta". Las grandes ciudades de la región y del mundo, destaca el experto, pueden convertirse en entornos violentos, por la propia naturaleza de la vida urbana. 

El hecho de que la mayor parte de la población mundial sea urbana obliga a una nueva reflexión sobre el fenómeno, explica Burneo. "Hay números alarmantes en Quito, pero es un fenómeno que se repite en las diferentes ciudades", considera el catedrático. 

"Quito es una de las ciudades más seguras de la región si se la compara con ciudad de México o Tegucigalpa", pero es importante trabajar sobre las relaciones interpersonales con vecinos y conocidos, dijo el urbanista y catedrático Juan Ignacio Burneo. 

El problema de la violencia en Quito no debe ser resuelto por el Municipio, explica Burneo, pues es una competencia de la Policía Nacional. "Quito es una de las ciudades más seguras de la región si se la compara con ciudad de México o Tegucigalpa", pero es importante trabajar sobre las relaciones interpersonales con vecinos y conocidos. 

Burneo destaca que en la administración de Mauricio Rodas no hubo ninguna campaña enfocada en la cotidianidad de la gente, "no hubo un trabajo puntual de educación ciudadana que debió realizar el Municipio". La cultura ciudadana no ha sido un centro en la política urbana en las últimas alcaldías, "se trata de cómo interactuó con mis vecinos, con las personas que cruzan la calle, con quienes convivimos. Es necesario hacer una nueva encuesta sobre esta problemática", advierte. 

Para el analista, la Secretaría de Inclusión Social del Municipio perdió influencia en beneficio del Patronato San José, dirigido por la esposa de Mauricio Rodas, lo que le quitó al Municipio una visión global de los temas sociales. 

El alcalde electo, Jorge Yunda, debería trabajar más a fondo en estos temas, pues se ha enfocado en aspectos como el cuidado de los animales solamente. "Una vez que se conforme el equipo social de Yunda sabremos si se van a enfocar en estos temas o no".

Ninguno de los candidatos a alcalde de Quito aportó sobre esta problemática en la campaña. "La cultura ciudadana no ha estado en el radar político", explicó el catedrático, quien recordó las pedagogías urbanas que aplicó en la capital de Colombia el ex alcalde de Bogotá, Antanas Mockus. 

"La ciudad es diversa y hay diferentes situaciones y formas de vida. Desde sectores cosmopolitas que tienen una amplia relación con el exterior hasta barrios en donde migrantes de provincia traen sus propias visiones y costumbres. Al final, termina prevaleciendo el imaginario de los segundos, que reclaman soluciones de la sociedad y el Estado a sus problemas inmediatos", finaliza el urbanista. 

[RELA CIONA DAS]

Cuando las élites dejan de representar a las personas
Gonzalo Ordóñez
Los niños del suicidio
Rodrigo Tenorio Ambrossi
El presupuesto para conservar el patrimonio de Quito se achica
Redacción Plan V
Las narcoprotestas que sacudieron a México
Redacción Plan V
Los riesgos de la democracia
Rodrigo Tenorio Ambrossi
GALERÍA
En Quito, cinco de cada diez intervenciones policiales son por casos de violencia social
 


[CO MEN TA RIOS]

[LEA TAM BIÉN]

Quito: una ciudad sin cultura ciudadana
Rosa María Torres
Carlos Páez: "al Municipio lo maneja el marketing político"
Redacción Plan V
Presupuesto municipal: improvisación e irresponsabilidad
Legislación
Señores feudales en el Municipio de Quito
Gonzalo Ortiz Crespo

[MÁS LEÍ DAS]

El "contertulio" Alexis Moncayo sale de Radio Majestad
"Hay un discurso guerrerista-templario en el Gobierno": Nelson Reascos
Fermín Vaca Santacruz
El origen de "ven para mearte" y otras frases de Nebot
La caída nacional de las ventas es de -20%