Back to top
8 de Abril del 2019
Historias
Lectura: 14 minutos
8 de Abril del 2019
Redacción Plan V
Red de trata: historia de una sobreviviente
0

Fotos referenciales

La historia de Carolina es ratificada por un testimonio de una testigo protegida, menor de edad, que detalla cómo funcionaba la red de trata.

 

Basada en un testimonio real, la historia de Mariana (nombre protegido) recrea la forma en que operaba la banda de trata de personas y violadores que actuaba bajo el mando de Christian G. alias Careniña, y que vincula, según la Fiscalía, a un petrolero estadounidense con buenas relaciones en la Policía.

Carolina A. fue asesinada el 25 de agosto del 2018 y siete meses después de que, según sus familiares, se quiso echar tierra sobre su asesinato y sus autores, la Policía Judicial allanó la casa de un petrolero estadounidense y de sus supuestos cómplices, Christian G. alias Careniña y otros. Ahí se encontraron con supuestas evidencias como para demostrar que se trataría de una bien montada red de pornografía de menores de edad, abuso sexual, violencia juvenil, microtráfico y consumo de drogas. 

Una de las pruebas del asesinato y sus autores consta en un video, en el cual tres chicos y una chica trasladan el cadáver de Carolina a un terreno en el Comité del Pueblo, al norte de Quito. Ella había muerto, según las autoridades, fruto de la violencia causada por una violación masiva y la ingesta de sustancias tóxicas. Luego de su deceso, su madre denunció el caso a la Fiscalía, pero durante seis meses nada se hizo. La desaparición de adolescentes no es una prioridad para la Policía, ocurre todo el tiempo y en general se trata de escapes o aventuras de algún tipo. En buena parte de los casos, pero esta vez no. Hubo un asesinato, y eso destapó una olla de grillos sobre la situación de trata de personas en Quito.

La fiscal del caso recogió varios testimonios y uno de estos, dentro de un proceso de colaboración eficaz, en la cual participa una de las víctimas de la banda de Christian, alias Careniña. Ella vivió casi lo mismo que Carolina, menos la muerte. Esta es la historia de Mariana (nombre protegido):

Ella conoció a Carolina Andrango en junio del 2018. La conoció en la calle gracias a Christian G., y desde entonces se hicieron buenas amigas. Algunas veces salían a beber licor y a algunas "caídas", en las cuales generalmente estaban Giler y sus amigos y amigas: Jonathan P., Julio E., Cris A., Magali, Maribel F., Micaela T.  y Alejandro S. Por lo general lo hacían en la casa de este último, que queda en el Comité del Pueblo, un populoso barrio al nororiente de Quito.

Carolina tenía relaciones sexuales con Christian G. en la presencia de todos; a veces él la obligaba a tener sexo oral y la filmaba. Él siempre les ponía a hacer videos pornográficos y decía que por esos le daban mucho dinero.

En esas caídas tenían sexo grupal, tomaban fotografías y videos; en cuanto al trago y la droga se los financiaban entre todos, pero cuando no tenían Careniña salía a robar o les enviaba a hacerlo.  

Carolina tenía relaciones sexuales con Christian G. en la presencia de todos; a veces él la obligaba a tener sexo oral y la filmaba. Él siempre les ponía a hacer videos pornográficos y decía que por esos le daban mucho dinero. Así, dice, fue como conoció a Royce P. (R.P., alias El Abuelo), supuestamente un estadounidense de 75 años que vivía en el sector Quito Tennis, un barrio de clase media alta del noroccidente de Quito.

En una ocasión, Mariana fue a la casa de R.P., en marzo del 2018. Pero ahí solo entraban adolescentes de entre 13 y 16 años de edad y escogidos por el estadounidense. Por ser parte del  grupo de confianza de Christian y Julio, Mariana logró ingresar a esa casa. Ahí constató que RP daba dinero a sus dos amigos para que busquen mujeres menores de edad y las sometan a abusos sexuales y al consumo de drogas. RP veía a veces las sesiones de sexo y los trataba bien: canguil, parrillada, golosinas, restaurantes caros de comida mexicana, especialmente en la plaza Foch. 

Según las autoridades, la banda tenía ese modus operandi. Enamoraban o interesaban a las adolescentes y poco a poco, con invitaciones y regalos, con fiestas y bebida y algo de droga, las introducían en el ambiente propicio para obligarlas a tener sexo y filmarlas. 

RP siempre estaba presente en las fiestas, en las cuales pagaba el licor y las drogas, y cuando veía borrachos a los chicos y chicas, los hacía entrar en dos habitaciones juntas, con la frase "ya, vayan a culear". Ella se había enterado que en esas habitaciones estaba instaladas varias cámaras. 

Careniña y Julio recibían el dinero para reclutar chicas menores de edad. Iban a bailes, caídas y luego las invitaban a beber y se iban a los colegios aledaños al Comité del Pueblo. Ahí se conocieron con Carolina, en una de las fiestas. Ella se enamoró perdidamente de Christian, hacía todo lo que él le pidiera, la enviaba a robar, a a traer dinero para tomar, para drogas... Una de las desapariciones de Carolina fue porque CG la llevó a beber y a drogarse, luego la acostaba con personas que él escogía y las filmaba. Eso le había contado la propia Carolina, días antes de su muerte. 

Careniña y Julio recibían el dinero para reclutar chicas menores de edad. Iban a bailes, caídas y luego las invitaban a beber y se iban a los colegios aledaños al Comité del Pueblo.

En marzo del 2018, Christian G. violó a Mariana. Fue en su propia casa, cuando al ver que no estaba su madre llevó  a varios amigos. Ellos estaban completamente borrachos y drogados y Mariana igual y entonces la violó, pero fue sorprendido por la madre de Mariana, quien lo echó de la casa. No lo denunciaron porque Christian las amenazaba con que tenía mucho poder en la justicia. Pero cuando Carolina fue asesinada, él las amenazó con un arma y ellas se asustaron, decidieron salir de su casa y trasladarse a un lugar donde no pudiera encontrarlas. Siempre recordaban que él les decía que nunca le podrían meter a prisión porque tenía mucho dinero, que RP siempre le solucionaba sus problemas porque tenía buenos amigos policías. 

Eso lo sabía de experiencias cercanas. Las chicas víctimas de esas violaciones y abusos no querían denunciarlo porque era violento, y sabían del caso de una chica, Diana H. que lo denunció porque él la tiró por el segundo piso de una casa y la respuesta fue que Christian G. le lacró la cara. 

Careniña siempre la golpeaba, recuerda Mariana. Al principio de su relación ella estaba enamorada. Lo conoció en la pileta del Comité del Pueblo; él se acercó y empezaron a hablar; luego se agregaron como amigos en Facebook. Pero él la amenazaba con que si veía a otro chico la golpearía. Y así lo hizo varias veces; él siempre golpeaba a las chicas. 

Las dudas sobre el caso

Ella fue captada por la banda, como lo fue Carolina. Fue violada, drogada y prostituida y filmada. Y cuando quiso salirse de la banda, fue amenazada con una pistola en la cabeza. Por las continuas amenazas, la familia salió del país. No solo por temor a Christian G. sino a muchos otros miembros de la banda, que tiene muchas víctimas y victimarios. Una red donde hay muchos" Christian G". y muchas "Marianas".

sabían del caso de una chica, Diana H. que lo denunció porque él la tiró por el segundo piso de una casa y la respuesta fue que Christian G. le lacró la cara.

Cuando Carolina cumplió 15 años, RP hizo un fiesta en su casa del Quito Tennis. Pero él y Christian ya se habían enterado por terceros que ella quería salir de ese ambiente, porque la obligaban a acostarse con personas extrañas y luego la filmaban. Fue lo último que le dijo a su amiga Mariana, en el chat del celular, antes de morir.

El 25 de agosto del 2018 Carolina desapareció, nuevamente, de su casa, y no fue a dormir. Un día después, en el Comité del Pueblo, una grabación en video casero muestra cómo cuatro jóvenes regresan presuntamente luego de echar el cadáver de Carolina a un terreno. Este video es filmado y relatado por una vecina, donde asegura que los cuatro que aparecen eran los que llevaban el cuerpo. Ella fue la que dio aviso a la Policía. 

Horas antes, en la casa de Christian estaba el cuerpo de Carolina en el piso, con sangre que salía de su boca y orejas. El cuerpo permaneció ahí en una escena dantesca donde parece el pequeño cuerpo de Carolina rodeada de sangre y heces. Varias personas la vieron, entre ellas algunos vecinos. En el video de los que supuestamente cargan los cuerpos aparece dos chicas. Los asesinos al parecer llamaron a dos de sus "novias" para que ayudaran a limpiar la casa, a limpiar el cuerpo de la chica y cambiarlo de ropa. 

La segunda autopsia luego de la exhumación del cadáver tiene 25 páginas, y es terrible. Habla de que la muerte fue por asfixia mecánica, en ningún caso la pancreatitis ocasionó su muerte, la violación fue calificada de "brutal".

Christian G, parte de su banda y Royce P. están detenidos. Los abogados de la acusación dice que el petrolero está siendo tratado con privilegios, porque tiene buenas relaciones con la Policía. Pero esa no es prueba de nada: son conjeturas, dice su defensa. 

El estadounidense era parte de una organización de empresarios petroleros que apoyaban al GIR, especialmente en navidad, en las cuales se recogían fondos para la obra social de los policías con las familias pobres. Estas fiestas se llamaban Chili Cook. El gerenciaba una empresa proveedora de servicios a Petroamazonas. Es una de las empresas fuertes en la provisión de cabezales de pozo para la industria para la extracción de crudo. 

Durante seis meses luego del crimen, ni la Fiscalía ni la Policía Judicial hicieron algo por la investigación de la muerte de Carolina. Esto por un informe de la Dinased en el cual se aseguró que su muerte había sido por "causa natural", a pesar de haber encontrado evidencias forenses de que había sufrido golpes y una violación grupal. 

En el caso están involucradas unas seis personas. Pero también están recogidos los testimonios de chicas víctimas de la banda o que han sido parte de esta, que no han sido públicas. Sin embargo, hay dudas respecto al procedimiento de la Fiscalía sobre el tema. La fiscal es Tania Moreno, estuvo en la formulación de cargos. Pero el caso de Carolina es lo que destapa a esta red de trata, que ya estaba siendo investigada previamente por la fiscal Moreno. El testimonio de Mariana es parte de esta investigación.

En el allanamiento a la casa de Royce P. en el Quito Tennis, la Policía dijo haber encontrado juguetes sexuales. Según fuentes consultadas por Plan V, se trataba de preservativos. Y el caso estaba en indagación previa, sin embargo se permitió el ingreso de canales de televisión, violando todos los procedimientos que se deben dar a este tipo de casos, especialmente como protección a menores de edad. 

Hay tal negligencia, dice una de las fuentes, que en seis días pretendieron resolver un caso que no lo habían topado por seis meses. Y la vinculación del petrolero es porque se había encontrado una conversación de chat con el presunto autor material, que se hizo hace dos años. Y a pesar de que se habla de una gran red de trata de personas, han pasado casi dos semanas del allanamiento y vinculación del estadounidense y aún no aparece una sola víctima.

Pero el testimonio de Mariana es nuevo para este caso y vincula al petrolero. Este fue recogido antes de que estallara el caso del asesinato de Carolina A. Fue otorgado ante un juez y su historia es paralela a la de Carolina, pero Mariana no fue asesinada. Es una sobreviviente de una red aparentemente gigantesca con enormes tentáculos y que coloca al Ecuador como el único país de América implicado en casos de pornografía infantil, según la ONU.

[RELA CIONA DAS]

Entretejiendo voces: de violencias, resistencias y disidencias
Érika Arteaga y Natalia Sierra
La flauta de Valentina
Susana Morán
Trata de personas: el caso de "El Abuelo" puede llegar a las más altas esferas
Redacción Plan V
Crímenes de clase
Fernando López Milán
Tres perfiles para identificar un potencial abusador
Redacción Plan V
GALERÍA
Red de trata: historia de una sobreviviente
 

[CO MEN TA RIOS]

[LEA TAM BIÉN]

Así festejó el David indígena la derrota de Goliat
Fermín Vaca Santacruz
Las horas de terror en Quito
Susana Morán
La tormenta perfecta
Gustavo Isch
Lourdes Tibán: “La mayoría de los infiltrados son policías y militares indígenas”
Redacción Plan V

[MÁS LEÍ DAS]

Cae otro accionista de Sky Jet con más de una tonelada de droga
Redacción Plan V
El campanazo carchense
Juan Cuvi
Quien busque la continuidad de Moreno y Correa, será golpeado con votos
Jean Cano
En Carchi se exige que la minería no dé la espalda a las comunidades
Susana Morán