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17 de Junio del 2020
Historias
Lectura: 17 minutos
17 de Junio del 2020
Rodolfo Asar

Periodista, ha colaborado en televisión y prensa. 

Seis respuestas cortas a seis mentiras sobre la pandemia y las vacunas
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El multimillonario Bill Gates, durante su conferencia TED en 2015. Su Fundación colabora con miles de millones de dólares a una campaña de vacunación que beneficia a más de 300 millones de niños en el mundo.

 

Apenas comenzó la pandemia los grupos antivacunas aseguraban que el virus no existía. Luego, cuando se vio la magnitud de la catástrofe mundial permanecieron en silencio. Mucha gente que dudaba de la utilidad de las vacunas comprendió que era la única salida para la emergencia. Ahora, con esta leyenda que une varias antiguas mentiras con palabrería pseudocientífica que nadie entiende, intentan pasar a la ofensiva para boicotear la vacuna que aún no sale de los laboratorios.


El semáforo se puso en amarillo y era hora de disfrutar de un tranquilo café al aire libre en la Amazonas. Pero apenas me regocijaba con ese primer sorbo que sabía a libertad, mis oídos recibieron un golpe descalificador que me urgió a escribir esto.

Un señor, ya mayor, vociferaba en otra mesa contra un contertulio que había implorado para que alguien saque ya una vacuna contra el maldito virus. "¡Já!, le espetaba, ¿quieres ser un borrego controlado por un chip? ¿no sabes que la pandemia es un plan del Nuevo Orden Mundial para matar a la gente, pero les salió mal? ¡La vacuna la está haciendo Bill Gates y es para tenernos controlados a todos!"

No pude contener la carcajada, más para compensarme por el café que ya no disfrutaría que por burlarme de sus incoherencias. Apuré el último sorbo, me puse los audífonos, saqué mi libreta y esto es lo que salió. Es un servicio público contra las más absurdas mentiras que hoy circulan.

 1  ¿La pandemia es parte de un plan?

Las epidemias nacieron con la misma civilización. El primer registro histórico cuenta que una guerra entre Esparta y Atenas se canceló por una peste implacable en el 430 antes de Cristo.

Desde entonces hasta hoy hubo miles en todo el mundo. Las peores: la Peste Negra en la Europa del siglo XIV (200 millones de muertes) y la viruela que devastó los poblados indígenas de América en el siglo XVI (56 millones).

En el siglo XX, el VIH/SIDA (30 millones), la gripe de Hong Kong (1 millón) y la asiática (1,1 millón). Y sólo en lo que va de este siglo, el ébola, la gripe porcina, el MERS y el SARS.

La plaga de Atenas o peste de Atenas fue una epidemia devastadora que afectó principalmente a la ciudad-estado de Atenas en el año 430 a. C., en el segundo año de la Guerra del Peloponeso. Tomado de Wikipedia. Sobre el Cuadro: 'La Peste de Atenas por Michiel Sweerts, c. 1652–1654

Cada año aparecen nuevos virus, no porque se los "fabrique", sino porque hay muchos que ni siquiera se conocen; pero también porque los virus y bacterias ya conocidos mutan de manera permanente. Cada virus hace 100 mil copias de sí mismo por día, pero siempre unas pocas copias salen mal. Algunas sobreviven y se multiplican. Ha nacido un virus diferente. Eso sucede, por ejemplo, con la gripe, que cada año no es la misma.


Antivacunas del siglo XIX diciendo a la gente que la primera vacuna de la historia le haría convertirse en vaca.

Luego de un tiempo pasan de animales a humanos. Y es para los científicos un completo desconocido. Si el virus no mata rápidamente a la gente, logra contagiarse y se reproduce en muchas personas. Eso lo hace exitoso.

Por eso en el año 2000 la OMS pidió a todos los países que aumenten un 15% sus presupuestos de Salud para mejorar su capacidad de responder a la siguiente pandemia que ya se pronosticaba que vendría. En la conferencia mundial realizada en Abuya, Nigeria, todos se comprometieron a hacerlo. Pero nadie se lo tomó en serio. Nadie lo cumplió. Hoy vemos las consecuencias.

 2  ¿Bill Gates está fabricando una vacuna con microchip incluido?

La leyenda del chip que sería "implantado para servir al Anticristo" tiene al menos dos décadas de antiguedad y fue divulgado inicialmente por grupos fundamentalistas cristianos de Estados Unidos.  Y ahora la han resucitado.

El multimillonario Bill Gates, fundador de Microsoft y creador del sistema Windows, ha abandonado los negocios y con su esposa Melinda se dedican a financiar proyectos de ayuda a los países más pobres del mundo. Para eso han destinado 35 mil millones de dólares (un tercio de su enorme fortuna). La derecha religiosa más extrema cree que es un mal ejemplo que gente rica como ellos, Geroge Soros y otros, donen su dinero para causas humanitarias. Los acusan de "comunistas" o de ser "agentes de Satanás".

La mayor parte de las iniciativas que apoya el matrimonio Gates están centradas en educación y salud. La más importante es GAVI (Alianza Global para la Vacunación Infantil) que incluye a UNICEF y la OMS, y que provee vacunación gratuita a cerca de 300 millones de niños de países pobres. GAVI acaba de reunir USD 8,8 mil millones donados por 31 países ricos y 8 fundaciones privadas para aumentar su cobertura mundial y para acelerar la fabricación de diversas vacunas que ya se están experimentando contra el COVID-19.


India es uno de los países con mayor actividad de la fundación de Bill y Melinda, que tiene una oficina en su capital, Nueva Delhi. Foto: Fundación Bill & Melinda Gates

No es verdad que GAVI haya sido expulsada de India y Kenia. Por el contrario, los presidentes de ambos países han pedido que se refuerce la ayuda. Tampoco es cierto que Gates haya hablado de poner un chip en la nueva vacuna: dijo que se entregará un certificado digital a quienes se hayan vacunado para que esa persona pueda demostrar que ya se inmunizó o que ya se ha recuperado de la enfermedad.

Y algo más. Bill Gates no es el "creador del microchip" como dicen los autores de las falsas noticias. Y tampoco existe hasta hoy un chip tan pequeño como para pasar por la aguja de una inyección.

No existe nada que se pueda implantar a una persona y "controlar su voluntad" como dicen los paranoicos que difunden esta información. Razonamiento básico: si eso existiera, ya lo tendrían puesto los animales domésticos. O se los habrían implantado a soldados o a sicarios para así disponer de "máquinas de matar" a cualquier opositor o enemigo.

Eso sólo existe en las películas de ciencia ficción barata.

 3  ¿Sirven las vacunas?

Hay que ser categóricos: las vacunas son el mayor invento de la Humanidad de todos los tiempos. No hay la menor discusión posible sobre el enorme cambio que han provocado en la historia. Pero sucede que las nuevas generaciones nunca vivieron de cerca el drama de enfermedades que hoy están practicamente erradicadas. Bastaría con que pregunten a sus abuelos sobre la polio, o el sarampión, o la difteria.

Hace apenas medio siglo era de lo más común que una madre haya perdido uno o dos niños recién nacidos por alguna de estas enfermedades. Era lo normal que en aula de 30 niños dos o tres de ellos usaran muletas para caminar por culpa de la poliomielitis.  Y estaba la tosferina, la meningitis, el tétanos, la varicela, la paperas, y la terriblemente cruel viruela.


La polio, una cruel enfermedad que fue erradicada gracias a la imunización masiva con las vacunas.

Se estima que hoy gracias a todas las vacunas que existen se evitan 3 millones de muertes al año (6 por minuto). De ellas, 2,5 millones serían niños.

Pero algunas de estas enfermedades está reapareciendo porque se ha perdido la memoria. En los países más ricos han surgido grupos que se oponen a las vacunas y ya no inmunizan a sus hijos. El resultado de esta ignorancia es catastrófico. El sarampión —que es altamente contagioso— estaba prácticamente erradicado en el mundo. Pero en apenas dos años sólo en Europa los casos de niños infectados crecieron de 26 mil a 93 mil. En todo el mundo hubo diez millones de infecciones y 140 mil muertes.

Porque, como en el caso de coronavirus, el sarampión es transportado por gente asintomática que sus padres nunca vacunaron. Un ejemplo local. Ecuador declaró haber erradicado el sarampión en 1996, pero de repente apareció un brote con decenas de casos 15 años después. El virus fue traído (sin saberlo) por un estadounidense de Minnesota. El país gastó 6 millones de dólares para evitar que se convierta en una epidemia.

 4  ¿Es verdad que las vacunas están hechas con fetos humanos?

Esta es otra enorme mentira que es divulgada en redes sociales por grupos que se oponen al aborto.
Las vacunas no son más que una manera artificial para que el cuerpo genere sus propias defensas contra un germen determinado. Nuestro sistema inmunitario necesita "conocer" a un virus o una bacteria para saber cómo defender nuestra vida.  Pero cuando ya está infectado y las células invadidas por miles de estos microorganismos no tiene tiempo de analizarlos: la batalla está perdida y sólo nos queda el recurso de utilizar medicinas para intentar salvarnos.

Lo que hace la inmunización es ofrecerle pequeñas e inofensivas cantidades de ese virus o bacteria para que nuestro propio cuerpo almacene en su memoria las características de ese ADN extraño y salga a combatirlo apenas se introduce.


Imagen referencial

Hay diversas técnicas para fabricar vacunas, y se pueden usar virus vivos o muertos. Una de estas técnicas consiste en cultivar los virus para que se reproduzcan en cantidad suficiente para fabricar miles de dosis de vacunas. Y para eso en el laboratorio se necesitan usar células humanas para que alojen y se multipliquen.

También esas células humanas han sido previamente reproducidas artificialmente en el laboratorio, una técnica que se usa desde hace medio siglo. Las células originales de entonces procedían de dos fetos humanos que, de otra manera, habrían sido incinerados. Ambos fueron abortados por prescripción médica: padecían enfermedades graves.

De esas primeras células proceden billones o trillones de las células cultivadas que se han estado utilizando desde los años 60 en los laboratorios de todo el planeta. Una de esas líneas celulares, por ejemplo, se usó para fabricar la primera vacuna contra la rubéola.

 5  ¿Quiénes están creando y regando estas falsas informaciones y teorías de la conspiración?

Los que riegan estas falsas informaciones conforman una extraña alianza, y cada uno de sus integrantes tiene intereses políticos, económicos o religiosos. Por un lado están los ya conocidos antivacunas: seguidores del naturismo, la homeopatía y cualquier creencia que considera a las vacunas un mal porque dicen que contienen químicos dañinos.

Están los fanáticos religiosos que incluyen fundamentalistas cristianos, judíos y musulmanes.  Alegan que las inmunizaciones van "contra la voluntad divina" de salvar o matar a las personas. En algunos países de África milicias armadas han asesinado a trabajadores de la salud para evitar que se vacune a los niños contra la polio.

Y finalmente hay grupos políticos nacionalistas de ultraderecha que usan las creencias de los otros dos grupos para difundir su ideología en contra de la globalización y los organismos —como la ONU y la OMS— que consideran son parte de un plan siniestro para disolver las naciones. Por ejemplo, se ha detectado que en las redes sociales de habla hispana actúan "trolls" del partido Vox de España difundiendo estos miedos. También lo hacen otros grupos de ultraderecha europea y de los Estados Unidos.

 6  ¿Qué es el Nuevo Orden Mundial? ¿Y los Illuminatti?

Cuando terminó la Primera Guerra Mundial se usó la expresión "Nuevo orden mundial" para fundar la Sociedad de las Naciones (antecesora de la ONU), un organismo que tendría como finalidad evitar una nueva y destructiva guerra global. Sin embargo, fracasó porque las potencias vencedoras impusieron duras condiciones de paz a la derrotada Alemania.

Cuando surgió el partido Nazi, una de sus consignas era la destrucción de ese "Nuevo orden mundial" que consideraban estaba al servicio de convertirlos en una nación atrasada. Luego, sus ejércitos invadieron casi todo el continente con un objetivo político: crear el  "Nuevo orden de Europa" basado en la hegemonía alemana y la "pureza racial".

Terminada la Segunda Guerra Mundial, surgió un mundo con dos potencias dominantes: Estados Unidos y la entonces Unión Soviética. Y expresión "Nuevo orden mundial" fue usada nuevamente cuando en 1991 pactaron el fin de la llamada "Guerra fría". Otra vez se hacía referencia a la necesidad de la cooperación internacional para evitar conflictos.

Sin embargo, los creadores de teorías de la conspiración han mezclado esta expresión con otro viejo mito: el de los Illuminati, un grupo de intelectuales alemanes que a fines del siglo XVIII quería derrocar a la monarquía y separar al Estado de la iglesia. Grupos como este, que se basaban en ideas de democracia y libertad, existieron en muchos países de Europa y de las colonias americanas. Poco tiempo después de la disolución de los Illuminati triunfó la revolución francesa y los países americanos de independizaron con idénticas consignas políticas.


Una representación artística en referencia a los Iluminati.

Pero la idea de que existían conspiradores liberales contra reyes y emperadores paraecía más bien causar simpatía en países como Rusia, donde gobernaban los zares y la nobleza en medio de un lujo insultante para millones campesinos hambrientos. Así, la policía secreta del zar creó otra leyenda: que los conspiradores eran judíos que quería dominar el mundo y acabar con el cristianismo. Y la "prueba" estaba en un libro anónimo llamado Los protocolos de los sabios de Sión, que más tarde también usó Hitler para justificar el Holocausto. Hoy, la versión nazi del judío malvado ha sido encarnada en otro millonario que apoya causas progresistas: George Soros.

Si lo recuerdan, apenas comenzó la pandemia, estos mismo grupos antivacunas aseguraban que el virus no existía. Luego, cuando se vio la magnitud de la catástrofe mundial permanecieron en silencio: mucha gente que dudaba de la utilidad de las vacunas comprendió que era la única salida para la emergencia. Ahora, con este leyenda que une varias antiguas mentiras con palabrería pseudocientífica que nadie entiende, intentan pasar a la ofensiva para boicotear la vacuna que aún no sale de los laboratorios.

A veces la mentira confunde, a veces crea pánico, incluso puede ganar adeptos para causas políticas que ocultan su verdadera agenda.

Pero las mentiras sobre las vacunas no son inofensivas, ni son dignas del chisme y la novelería: estas mentiras van a terminar matando personas. A cualquiera. Incluyendo gente cercana a usted. Y eso no hay que olvidarlo antes de hacerlas circular.

 

Nota: Este artículo puede ser libremente reproducido, a condición de citar el nombre del autor y de esta publicación.

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