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19 de Mayo del 2022
Historias
Lectura: 11 minutos
19 de Mayo del 2022
Redacción Plan V
USD 254 millones costó a los ciudadanos la falta de medicinas en la salud pública
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Portada referencial: PlanV

 

Negligencia, descuido, corrupción y varios otros factores son los que mantienen sin medicamentos ni insumos a las unidades médicas del Ministerio de Salud Pública y del IESS. Este desabastecimiento ha implicado que, hasta el 2021, los ciudadanos, sobre todo pobres, que usan los servicios de salud pública hayan tenido que sacar de su bolsillo USD 254 millones para pagarse lo que el Estado y el IESS no les dan.


La Contraloría General del Estado a través de un reporte de control público presentado en el primer trimestre del 2022, identificó a escala nacional irregularidades en las adquisiciones de insumos médicos y medicamentos realizadas por el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social, IESS, y el Ministerio de Salud Pública, MSP, entre el 2013 y el 2021. El organismo de control examinó 77 informes realizados a casas de salud del IESS y del MSP y tuvo 317 hallazgos. 

De este análisis se excluyeron los exámenes especiales relacionados con las adquisiciones para enfrentar la Covid-19, por lo que se partió de 29 informes aprobados en el IESS y 39 en el MSP.

Se concluyó que la irregularidad con mayor incidencia en el tema medicamentos tiene que ver con las falencias en la gestión de inventarios, que afecta la disponibilidad de existencias y la atención oportuna a los pacientes.

Resultado de esta investigación, se determinó las cinco irregularidades más recurrentes efectuadas por los establecimientos de salud del MSP e IESS :

1. La falta de mecanismos adecuados para el control y administración de inventarios en bodegas y farmacias fue la irregularidad más recurrente. Este control inadecuado ocasionó el desabastecimiento en los establecimientos de salud, inconsistencias en los registros, desconocimiento de la cantidad de fármacos e insumos disponibles, falta de información sobre su uso y destino. Asimismo, los funcionarios del IESS y del MSP no realizaron los trámites para el canje de productos caducados o próximos a caducar. Los medicamentos e insumos médicos no se almacenaron en espacios adecuados, que aseguren su conservación y vida útil.

2. La segunda irregularidad recurrente fueron los errores en la selección de proveedores. Las comisiones conformadas para la calificación no verificaron el cumplimiento de requisitos mínimos ni la veracidad de la documentación que respaldó las ofertas.

3. La tercera falencia más común se relacionó con el incumplimiento de las obligaciones contractuales, por parte de los proveedores del Estado. Esto incluye retrasos en la ejecución de los contratos, aprobación injustificada de prórrogas, fármacos que incumplieron las especificaciones técnicas y contratistas que no entregaron todos los productos. En estos casos las instituciones públicas no aplicaron las multas establecidas en los contratos, afectando los recursos institucionales.

4. Las falencias en la elaboración de estudios de mercado, fueron la cuarta irregularidad recurrente. La Contraloría identificó inconsistencias en la definición de presupuestos referenciales para la adquisición de insumos médicos y medicamentos. Además, los establecimientos de salud no verificaron contrataciones similares, realizadas previamente, a fin de identificar proveedores y mejores costos, lo que provocó precios superiores y contrataciones sin sustento técnico.

5. Y la quinta falencia más común fue el uso recurrente de la modalidad de ínfima cuantía para adquirir medicamentos e insumos médicos en las unidades del Ministerio de Salud y del Seguro Social, lo que denota la falta de planificación previa de las necesidades institucionales.


Informe del Observatorio del Gasto Público publicado por FCD. Ver PDF

La falla en los inventarios de los medicamentos

Con 108 casos, las falencias en la gestión de las existencias e inventarios de medicamentos representan el 34 % de los hallazgos. Los más comunes encontrados por la Contraloría fueron:

La ausencia de procedimientos para controlar los inventarios y la elaboración de documentos que justifiquen ingresos y egresos de bodegas, farmacias y sistemas institucionales.

Condiciones sanitarias y de infraestructura deficientes para el almacenamiento de los productos.
Falta de verificación de insumos y medicamentos próximos a vencer o aquellos que ya habían caducado, a fin de realizar la gestión para su canje y reposición.

Ausencia de gestiones para recuperar medicamentos e insumos prestados a otras unidades de la red de salud pública.

Las irregularidades ocasionaron que la información de los inventarios esté desactualizada y que las instituciones desconozcan las existencias con las que cuentan para brindar atención oportuna y adecuada a los pacientes.

El personal a cargo del control de insumos en bodegas y farmacias no cumplió con las tareas a su cargo para la custodia de los bienes, provocando que caduquen, estén en mal estado, se almacenen en lugares inadecuados y que no cumplan el fin para el cual fueron adquiridos.

El personal a cargo del control de insumos en bodegas y farmacias no cumplió con las tareas a su cargo para la custodia de los bienes, provocando que caduquen, estén en mal estado, se almacenen en lugares inadecuados y que no cumplan el fin para el cual fueron adquiridos.

Los informes de auditoría también señalan que no se justificó documentadamente la salida de medicinas e insumos médicos, de las bodegas y farmacias de las entidades, lo que impidió verificar y validar su entrega y uso en las unidades operativas y a los pacientes.

En la declaratoria de emergencia de la salud pública, en el 2021, se revela el estado de pérdidas para los ciudadanos por la negligencia en el manejo de los medicamentos. Ver PDF

La falta de inspecciones periódicas originó que no se adviertan deficiencias en los sitios de almacenamiento, ni las soluciones a implementarse para corregir los defectos en las infraestructuras. Estas omisiones provocaron que los bienes se deterioren, generando pérdidas económicas para las entidades.

Tampoco se elaboraron registros actualizados y detallados o no se emplearon los sistemas diseñados para este fin, que permitan verificar fármacos e insumos caducados o próximos a vencer, lo que originó que no se gestione oportunamente su canje y que, en varios casos, no se recuperen, provocando pérdidas económicas para el Estado.

No se recuperaron medicamentos o dispositivos médicos que fueron entregados en calidad de préstamo a otras dependencias, limitando la capacidad para responder a las necesidades prioritarias y se realizaron adquisiciones sin verificar el número de insumos con el que las entidades contaban, ocasionando que se compren más productos de los necesarios.

Las fallas descritas se identificaron, por ejemplo, en los hospitales del Iess: General de Machala, Teodoro Maldonado Carbo, General de Ibarra, General de Manta; así como en unidades del MSP: hospitales Luis G. Dávila, Guasmo Sur, Doctor Verdi Cevallos Balda, General de Latacunga, entre otros.

La no adecuada planificación para la compra de insumos médicos

Esta categoría, referida a las compras públicas, la Contraloría recoge hallazgos relacionados con el uso recurrente de la modalidad compras llamada de "ínfima cuantía", para adquirir medicamentos e insumos médicos, en las unidades del Ministerio de Salud y del seguro social. Para los auditores del organismo de control, el motivo principal para recurrir a esta modalidad fue la falta de planificación previa de las necesidades institucionales, para brindar atención a sus usuarios.

Pero hubo también otro motivo: eludir el uso de mecanismos como el catálogo electrónico u otros procesos dinámicos de contratación pública, los cual ocasiona que no se asegure que el abastecimiento de insumos sea el más conveniente, en términos económicos. Adicionalmente, dijo el informe, varias de estas compras se realizaron con los mismos proveedores, lo que limitó la participación de otros oferentes.

Este hallazgo también expuso casos en los que se efectuaron compras sin análisis sobre las necesidades reales de la entidad, a partir del cálculo del consumo de medicamentos o la rotación de insumos, de acuerdo al stock en las bodegas o farmacias de las unidades de salud.

En mayo del 2022, el Observatorio del Gasto público, de la Fundación Ciudadanía y Desarrollo, FCD, lanzó un informe de 26 páginas en el cual se daba cuenta de los costos para el Estado en la adquisición de los medicamentos para su sistema integral de salud pública (del cual el IESS y el MSP participan con más del 90%) y lo que le cuesta a los ciudadanos el que el Estado y la seguridad social mantengan desabastecidas de medicinas insumos a las unidades de salud.

El informe del Observatorio reseñó que el 12 de agosto de 2021, "según el Informe Técnico Justificativo para el Abastecimiento de Medicamentos y Dispositivos Médicos aprobado por el Ministerio de Salud Pública (MSP), estableció a esa fecha que el abastecimiento de medicamentos para los establecimientos sanitarios del MSP era tan sólo del 52%, y del 65% para dispositivos médicos.

USD 4.306 SON LAS  PÉRDIDAS INDIRECTAS EN PRODUCTIVIVIDAD PARA EL PAÍS Y PARA LOS CONTRIBUYENTES POR EL DESABASTECIMIENTO DE MEDICINAS E INSUMOS EN EL SECTOR PÚBLICO.

El informe mostraba que este nivel de desabastecimiento se considera crítico y que tiene implicaciones en el incremento de los costos directos no sanitarios, en un rubro aproximado de USD 254 millones que fueron asumidos por la ciudadanía hasta 2021.

También significó el incremento de los costos indirectos estimados (pérdida de productividad) por USD 4.306 millones, asumiendo el peor escenario de desabastecimiento de medicamentos e insumos esenciales a nivel del MSP. Además, un costo estimado por USD 7,5 millones que los hogares y la economía dejarán de percibir por la pérdida de productividad en los establecimientos del MSP para atender enfermedades crónicas no transmisibles.

El informe del MSP citado por el Observatorio expuso varios factores que explican la falta de medicamentos, entre los más importantes:

Una reducción presupuestaria, al 2021, de USD 117 millones en comparación con el presupuesto asignado al MSP para medicamentos en el 2018, lo que significó un decremento del 77%.

La Dirección Nacional de Contratación Pública a través de un muestreo realizado a los procesos adjudicados y declarados desiertos para la adquisición de medicamentos y dispositivos médicos del MSP entre 2019 y 2020, determinó que el 75% de estos procesos no presentaron oferentes.

En el catálogo electrónico no se encuentran catalogados el 100% de medicamentos del Cuadro Nacional de Medicamentos Básicos, lo que conlleva a que varios fármacos sean adquiridos por la vía de Subasta Inversa Electrónica lo que retrasa el abastecimiento óptimo.

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USD 254 millones costó a los ciudadanos la falta de medicinas en la salud pública
 


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