Back to top
12 de Abril del 2020
Ideas
Lectura: 5 minutos
12 de Abril del 2020
Carlos Rivera

Economista, catedrático de la Universidad de Cuenca. 

El antídoto de Lenín para el COVID-19
0
Lo mejor es premiar los esfuerzos de quienes apuestan por el país en esta dura situación, a través de incentivos tributarios a nuevos emprendimientos y contrataciones de empleo.

El COVID-19 tomó al Ecuador completamente desprevenido y con el nivel de defensas más bajo de su historia. Este engendro chino que está poniendo al mundo en una situación similar a la gran depresión de los 30, tiene al Ecuador al borde de la muerte.

Una buena radiografía para Ecuador indica que no tiene ahorros, un nivel de deuda pública insostenible, finanzas públicas en soletas, un sector externo completamente deprimido, una anemia aguda del sector real, poco espacio político y social para llevar ajustes y/o reformas. Tiene una fiebre altísima con un riesgo país que se encumbra peligrosamente por sobre los 4500 puntos base que inviabiliza cualquier fuente de financiamiento internacional vía mercado, y una necesidad incesante y urgente de millones de dólares para hacer frente a demandas de salud y bonos para los más pobres.

A la anemia en el sector real (crecimiento previsto del PIB 2020 era del 0.7% antes del COVID-19), debe sumarse la decisión del gobierno de ponernos en cuarentena y que a través de la contracción de la fuerza laboral y paralización de la demanda nos pone a punto de una gran recesión (nueva proyección del PIB apunta a una caída superior al 5% en 2020). Amén de las graves consecuencias económicas, esta decisión del gobierno fue totalmente acertada, considerando la incapacidad hospitalaria en Ecuador, la misma que en verdad no debería levantarse mientras no tengamos implementado test masivos. Antes de ello, sería como levantar un coma inducido, mientras no ese controlado absolutamente un derrame cerebral.

Hay que hacer atractiva la contratación laboral, y para ello hay que pensar en flexibilidad plena para la jornada laboral y limitar seriamente las restricciones al despido, que es la primera barrera de ingreso al trabajo. La alternativa es quedarnos tal cual, esperando que los indicadores del mercado laboral sigan empeorando. Así de simple funciona la economía, acá no funciona las ideologías, funcionan los números

En este escenario, el gobierno propuso el Viernes Santo cargar sobre la ciudadanía y empresas nuevos impuestos bajo una figura solidaria y un fideicomiso para garantizar una administración transparente. No quiero defender al gobierno, pero pensar en el ideal de estimular la economía como lo hace Perú, que va a inyectar 25.000 millones está reservado para los países que ahorraron en la época de vacas gordas. Además estoy seguro que los resultados de una renegociación agresiva de la deuda no fueron halagüeños o al menos eran poco probables en el corto plazo. La reducción del gasto público, que es un imperativo ciertamente, suena en este año con efectos más recesivos que los propios impuestos y debe dejarse para el 2021.

Las concesiones por ahora tampoco convienen, porque un riesgo país tan alto alimenta una tasa de descuento que pondría en el suelo los precios. Por el lado de los impuestos hay un efecto negativo ciertamente en la liquidez y contracción de la demanda, pero no veo otros incentivos negativos, que es lo que siempre debemos preocuparnos en el tema tributario, por lo que entre lo malo, es lo menos malo que había quizás. Lo que sí está faltando, y era la oportunidad de oro, es pensar en la corrección de subsidios a los combustibles. 
    
El gobierno también está en deuda es con el mercado laboral, que es el gran portador de la enfermedad infectocontagiosa de la crisis económica. Hay que hacer atractiva la contratación laboral, y para ello hay que pensar en flexibilidad plena para la jornada laboral y limitar seriamente las restricciones al despido, que es la primera barrera de ingreso al trabajo. La alternativa es quedarnos tal cual, esperando que los indicadores del mercado laboral sigan empeorando. Así de simple funciona la economía, acá no funciona las ideologías, funcionan los números.  

Deteniendo el contagio viene la búsqueda de la vacuna, a toda máquina. Lo mejor es premiar los esfuerzos de quienes apuestan por el país en esta dura situación, a través de incentivos tributarios a nuevos emprendimientos y contrataciones de empleo. Ante este gigantesco drama social, apostar solo por el Estado sería un error garrafal. La iniciativa privada y el poder del mercado será el mejor antídoto contra el COVID-19.

[PANAL DE IDEAS]

Xavier Villacís Vásquez
Rodrigo Tenorio Ambrossi
Mauricio Alarcón Salvador
Giovanni Carrión Cevallos
Gabriel Hidalgo Andrade
Gonzalo Ordóñez
Carlos Rivera
Francisco Chamorro
Ramiro García Falconí

[RELA CIONA DAS]

Más de 2.000 contagios diarios se registraron la semana pasada; Pichincha con las peores cifras
Redacción Plan V
Un poco de oxígeno…
Giovanni Carrión Cevallos
IESS y MSP son responsables del extravío de cuerpos en Guayaquil
Karina Medina
Ecuador registra 7478 fallecidos durante la pandemia
Redacción Plan V
José Villavicencio: esta no es una ley de apoyo humanitario sino una nueva carta de la esclavitud
Redacción Plan V
GALERÍA
El antídoto de Lenín para el COVID-19
 
1


[CO MEN TA RIOS]

[LEA TAM BIÉN]

Minuto a minuto sobre el coronavirus
Redacción Plan V
Las deudas pendientes del Legislativo con la diversidad sexual
Redacción Plan V
Las preguntas clave sobre el dióxido de cloro: ¿en verdad es una panacea?
Mateo Ordóñez
Más de 2.000 contagios diarios se registraron la semana pasada; Pichincha con las peores cifras
Redacción Plan V

[MÁS LEÍ DAS]

La (nueva) alianza entre Jairala y el correísmo
Redacción Plan V
@cicirm91, la tuitera que enseña a cocinar durante la pandemia
Gabriela Muñoz
Las pruebas para COVID de Yunda con nuevos tropiezos
Redacción Plan V
Los otros entretelones de la sentencia de Tamayo a favor del líder de Los Choneros
Redacción Plan V