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11 de Agosto del 2020
Ideas
Lectura: 5 minutos
11 de Agosto del 2020
Gabriel Hidalgo Andrade

Politólogo y abogado. Docente universitario.

El golpe de Vargas
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Vargas creó una pugna innecesaria entre dos órganos con idéntica legitimidad. En resumen: Jaime Vargas respalda a Jaime Vargas para candidatearse a la presidencia que sueña Jaime Vargas. Firmó, Jaime Vargas.

Tras la decisión adoptada por el Consejo Político de la CONAIE, las reacciones no se hicieron esperar. En un comunicado firmado por Jaime Vargas, presidente del movimiento indígena se ofrece respaldo a sí mismo en su eventual candidatura a la presidencia de la República, se desconoce la decisión adoptada por el órgano de dirección política, se nulita la nominación de Yaku Pérez y se prohíbe su futura participación. Todo fue dicho en medio de un gran despliegue de palabrería militante. Con esto, Vargas intenta perpetrar en su organización el golpe de Estado que no pudo dar en octubre.

Aunque no hay un orgánico institucional, la tradición indica que el Consejo Político de la CONAIE es la máxima autoridad del movimiento en materia electoral. Como órgano con sus propias prácticas, consiguió una decisión unánime. Pero a Vargas no le gustó la disposición adoptada, convocó a un Consejo Ampliado, desconoció la decisión del Consejo Político, decidió apoyarse a sí mismo y firmar su propia resolución de respaldo. Vargas creó una pugna innecesaria entre dos órganos con idéntica legitimidad. En resumen: Jaime Vargas respalda a Jaime Vargas para candidatearse a la presidencia que sueña Jaime Vargas. Firmó, Jaime Vargas.

Pero esto no es un asunto de conveniencias. Si fuera así, todos los sectores democráticos convendríamos en la necesidad de una eventual candidatura presidencial del presidente de la CONAIE. Su talante antidemocrático, golpista, oportunista y antirrepublicano lo pone a competir directamente con el candidato de Rafael Correa en el mismo espectro del voto populista. Entre ambos se neutralizarían al dividirse el voto del mismo segmento electoral y la democracia se libraría de los dos en un solo evento. Antes se ha explicado que el voto populista fluctúa el 26% y que sin ningún competidor en ese espacio, el correismo crecería a sus anchas, salvo si rivalizara con otro caudillo de ínfulas dictatoriales como Vargas.

Para salir de la inacabable catástrofe instalada por los 13 años de gobiernos de Alianza País, la solución intuitiva parece ser la consolidación de un gran frente pluralista. Pero esta decisión, de escoger un solo candidato por el indigenismo no corresponde a la CONAIE sino a la Unidad Pluricultural Pachakutik, que es su brazo electoral. Marlon Santi, y no Jaime Vargas, tiene la última palabra.

El movimiento indígena no está fracturado. Pero intentan debilitarlo, lo que es muy distinto. Como en toda forma de organización social, en el indigenismo hay sectores de diverso cuño ideológico, desde socialdemócratas, democratacristianos, liberales, conservadores, socialistas, hasta unos pocos extremistas. Estos últimos fueron los que se pudieron asociar a otros sectores radicalizados, que sembraron el terror en las protestas de octubre. Pero, aunque el movimiento indígena tenga una profunda tradición de resistencia pacífica, eso no quiere decir que no haya prácticas aisladas, excepcionales e individuales de sedición violenta.

Para salir de la inacabable catástrofe instalada por los 13 años de gobiernos de Alianza País, la solución intuitiva parece ser la consolidación de un gran frente pluralista de partidos y movimientos políticos que abarque a sectores desde la centroizquierda hasta la centroderecha. Pero esta decisión, de escoger un solo candidato por el indigenismo no corresponde a la CONAIE sino a la Unidad Pluricultural Pachakutik, que es su brazo electoral. Marlon Santi, y no Jaime Vargas, tiene la última palabra para definir la fórmula de procesamiento de esta innecesaria disputa.

Lo sucedido hoy demuestra que el movimiento indígena no es un monolito, sino una organización social con sus propias diversidades, intereses y complejidades. También demuestra que la política es política tanto para los indígenas, como para los mestizos, chazos, cholos, afrodescendientes o blancos. Demuestra que la política es compleja según la naturaleza de las personas y no por su origen étnico.

Vargas intenta perpetrar en micro golpe pero, como en octubre, otra vez se equivocó de lugar.

@ghidalgoandrade

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