Back to top
19 de Julio del 2018
Ideas
Lectura: 5 minutos
19 de Julio del 2018
Oswaldo Toscano

Docente universitario, consultor empresarial, es miembro de Society for Neuroeconomics, titulado en administración de empresas. 

Eraserhead
En su discurso de posesión en el 2016, Trump dijo: «La ceremonia de hoy tiene un sentido muy particular, porque no se trata solamente de transferir el poder de una administración a otra o de un partido a otro. (…) Lo verdaderamente importante no es quién tiene el poder en el gobierno sino el hecho que el gobierno esté en manos del pueblo estadounidense». El proyecto político del presidente Trump se puede resumir en: reivindicar la Bill of Rights para regresar a los ideales del American Dream.

Hace unas semanas David Lynch dijo en una entrevista que «Trump podría convertirse en uno de los mejores presidentes de la historia de EEUU». No debe extrañar sus declaraciones que causan pánico en Hollywood, pues no es la primera vez que lo hace. David Lynch fue uno de los que votó por Reagan en 1984. «Me gustó el discurso que dio hace tiempo en una conversación»; así justificó su apoyo al candidato republicano, el cual lo invitó dos veces a la Casa Blanca. 

En todo caso, el exuberante cineasta siempre encuentra formas de refrescar su libertad. Como cineasta se aleja cuando quiere del celuloide haciendo declaraciones de este tipo: «una película es como un dinosaurio en un pozo de alquitrán». Así es como terminó realizando Twin Peaks la extraña y exitosa serie para televisión. Eraserhead la filmó a intervalos durante varios años. Él la distribuyó. Se instaló en una esquina de una calle en Hollywood. Usó una vaca y un cartel que decía: «para su consideración», para promocionarla.

En una entrevista dijo que de su infancia recuerda Good times in our Street. Un libro de cubierta roja que estaba presente en todas las escuelas de Estados Unidos durante la guerra fría. Es un libro que describe el estilo de vida bajo el American Dream. Los publicistas de Reagan hicieron un anuncio para la campaña de Ronald Reagan para las elecciones de 1984. Empieza con una voz en off: “It's morning again in America..”. Muchos telespectadores adultos asociaron las imágenes de inmediato con los recuerdos infantiles del viejo libro de cubierta roja. Reagan ganó.

El detalle más tenso es que Lynch presentó en 1986 el fenómeno cultural Terciopelo azul. Esta película empieza con una secuencia que recuerda esas imágenes idílicas del anuncio de Reagan. Aunque en este caso el día soleado y las familias sonrientes duran poco: «es una película de terror, sobre el bien y el mal», dijo.

En su discurso de posesión en el 2016, Trump dijo:  «La ceremonia de hoy tiene un sentido muy particular, porque no se trata solamente de transferir el poder de una administración a otra o de un partido a otro. (…) Lo verdaderamente importante no es quién tiene el poder en el gobierno sino el hecho que el gobierno esté en manos del pueblo estadounidense». El proyecto político del presidente Trump se puede resumir en: reivindicar la Bill of Rights para regresar a los ideales del American Dream.

La Carta de Derechos se relaciona con los derechos individuales. Las primeras diez enmiendas de la Constitución aprobadas en 1791 limitan el poder del gobierno. En efecto,  desde La Carta Magna, firmada por "Juan sin Tierra" el 15 de junio de 1215, en Inglaterra, las “cartas de derechos” sirven para limitar los poderes otorgados por los ciudadanos a los gobiernos. Un simple y modesto inventario, visto con agudeza, sobre las acciones menos mediatizadas del gobierno de Trump apuntan en esa dirección.

En contraste, durante el gobierno de Obama aumentaron las regulaciones, impuestos y la implementación de rescates económicos. Aumentó la deuda pública. Todo esto a merced de las libertades individuales. Sin embargo, esto no es más que el corolario del avance del estatismo que fue apoyado por Demócratas y muchos Republicanos durante años. Ahí se puede encontrar el origen de la enorme campaña mediática para atacar al nuevo presidente.

Los intereses del aparato industrial-militar, políticos y los medios de comunicación de masas se enfrentan a un presidente políticamente incorrecto que quiere devolver el poder a los ciudadanos y en el camino desmontar un sistema de privilegios otorgados para grupos con capacidad de presionar al gobierno. Es posible que, si no lo matan o destituyen antes, Trump pase a la historia como uno de los mejores presidentes que ha tenido EEUU.

Sospecho que el termómetro político que existe hoy en EEUU, y la corrección política de Hollywood, empujó al cineasta a aclarar porqué piensa que Trump será considerado un gran presidente: «ha perturbado bastante la cosa, nadie puede contrarrestar a este tipo de una manera inteligente». La cuestión más importante resulta ser que las personas pueden oponerse a Trump, por «racista», «misógino», «por encarcelar niños» o «por venderse a  los rusos»; pero deben saber que están haciendo el juego a quienes usurparon el poder en EEUU: el Estado Profundo.

GALERÍA
Eraserhead
 
1

[CO MEN TA RIOS]

[LEA TAM BIÉN]

Así festejó el David indígena la derrota de Goliat
Fermín Vaca Santacruz
Las horas de terror en Quito
Susana Morán
La tormenta perfecta
Gustavo Isch
Lourdes Tibán: “La mayoría de los infiltrados son policías y militares indígenas”
Redacción Plan V

[MÁS LEÍ DAS]

Cae otro accionista de Sky Jet con más de una tonelada de droga
Redacción Plan V
El campanazo carchense
Juan Cuvi
Quien busque la continuidad de Moreno y Correa, será golpeado con votos
Jean Cano
En Carchi se exige que la minería no dé la espalda a las comunidades
Susana Morán