Back to top
15 de Abril del 2020
Ideas
Lectura: 4 minutos
15 de Abril del 2020
Consuelo Albornoz Tinajero

Profesora universitaria, investigadora y periodista, con un doctorado por la Universidad Nacional del Cuyo, de Argentina.

La disciplina social
0
No solo saturan el 911, servicio crucial en los momentos de pandemia que vivimos, sino que ocupan a sus operadores e impiden el acceso a personas que realmente necesiten comunicarse con urgencia. ¿Quiénes son los protagonistas de estas acciones? ¿Por qué lo hacen? ¿Qué les motiva? ¿Indisciplina social? ¿Inconsciencia?

Algo menos de la mitad de las llamadas que recibe el teléfono de emergencias 911 son falsas. Un 47 por ciento, indican los últimos cálculos. Estos personajes, según los voceros del 911, formulan pedidos de comida a domicilio y gastan supuestas bromas. No solo saturan este servicio, crucial en los momentos de pandemia que vivimos, sino que ocupan a sus operadores e impiden el acceso a personas que realmente necesiten comunicarse con urgencia. ¿Quiénes son los protagonistas de estas acciones? ¿Por qué lo hacen? ¿Qué les motiva? ¿Indisciplina social? ¿Inconsciencia?

El caso, apenas un ejemplo, podría parecer anecdótico si no relevara un aspecto del carácter social del conglomerado nacional. Es muy alto el porcentaje de ecuatorianos que en las distintas ciudades no percibe las consecuencias de ejecutar una llamada falsa. Esta conducta se parece a la de quienes sin ninguna razón incumplen las medidas de disciplina social y de confinamiento que la presencia de la Covid 19 nos ha impuesto. Es similar a la de quienes se solazan en producir y en difundir noticias falsas y afectar a la colectividad con rumores, desinformación o simplemente mentiras.

Esos comportamientos contrastan con los de los miles de ecuatorianos que cumplen actividades esenciales en diversos órdenes de la vida social. Y lo hacen con solidaridad, compromiso, abnegación, incluso sacrificio, pues ponen en peligro su salud y bienestar. Estos trabajadores generosos son los médicos, personal de enfermería y de otras áreas de la salud que enfrentan la enfermedad permanentemente. También lo son quienes producen, venden y entregan a domicilio las medicinas no solo para enfrentar la pandemia sino para mantener a raya otras enfermedades. Merecen nuestro reconocimiento quienes producen alimentos a diario y los comercializan; los que los compran y los dejan en nuestras puertas para permitir que otros miles puedan quedarse en casa, o entregan comida a compatriotas con necesidad de mayor apoyo para su subsistencia. Otro grupo meritorio es de los miles de ecuatorianos que prestan servicios de seguridad, como policías, militares y guardias privados; y los periodistas que con sus coberturas diarias ofrecen información fiable y completa. Y, por qué no, el personal del sector financiero que está dispuesto a apoyar a sus clientes, para que no abandonen la seguridad de sus hogares. Todos estos ecuatorianos laboran sin descanso, con riesgos y sin buscar aplausos ni agradecimientos, que los obtienen, por cierto.

No solo saturan el 911, servicio crucial en los momentos de pandemia que vivimos, sino que ocupan a sus operadores e impiden el acceso a personas que realmente necesiten comunicarse con urgencia. ¿Quiénes son los protagonistas de estas acciones? ¿Por qué lo hacen? ¿Qué les motiva? ¿Indisciplina social? ¿Inconsciencia?

La actitud de aquellos, los primeros, no evidencia confraternidad, empatía, responsabilidad y peor sentido de cooperación o de civismo. ¿Serán estos los individuos que se aburren en sus casas, que no pueden desarrollar actividades productivas, creativas y saludables? Puede ser. Tal vez forman parte de este segmento porque no han logrado aprender a encontrarse consigo mismos, a cuidarse ni a acompañarse y por ello el encierro se vuelve un desafío imposible de enfrentar.

Pero están a tiempo. Probablemente aún nos quedan algunas semanas de cuarentena y estas podrían ser ocasiones de oro para emprender en aprendizajes, uno de ellos el de conocernos más, enfrentarnos a nuestros miedos y ansiedades y volvernos más sanos y fuertes. Observarnos hacia adentro, cuestionarnos y asumir decisiones. Una situación tan excepcional no puede ser desaprovechada. Este es un momento que a pesar de lo terrible y doloroso nos brinda una oportunidad única en nuestras vidas.

[PANAL DE IDEAS]

Consuelo Albornoz Tinajero
Fernando López Milán
Alfredo Espinosa Rodríguez
Rodrigo Tenorio Ambrossi
Giovanni Carrión Cevallos
Mariana Neira
Patricio Moncayo
Aldo Lorenzzi Bolaños
Alexis Oviedo

[RELA CIONA DAS]

La censura a Ximena Garzón y las omisiones de la Asamblea
Mariana Neira
Nicho
Fernando López Milán
El COE determina que ya no se mida la temperatura al ingreso a sitios de atención al público
Redacción Plan V
La crisis del Municipio se refleja en un presupuesto que no se ejecutó al 100% en 2021
Manuel Novik
De pestes y ángeles. Sobre El ángel de la peste, de Santiago Vizcaíno
Carlos Vásconez
GALERÍA
La disciplina social
 
1


[CO MEN TA RIOS]

[LEA TAM BIÉN]

La Agencia EFE le "suspendió" el premio Rey de España de Periodismo a La Posta
Redacción Plan V
EE.UU: las elecciones más difíciles de su historia
Ugo Stornaiolo
La fiscal Diana Salazar alega su embarazo de alto riesgo como argumento contra el juicio político
Redacción Plan V
Las claves para entender las reformas al PUGS y el nuevo marco urbanístico de Quito
Redacción Plan V

[MÁS LEÍ DAS]

Audio entre Carlos Pólit y Diego Sánchez (primera parte): en 2020 el excontralor creía que le pincharon su teléfono
Susana Morán
Audio entre Carlos Pólit y Diego Sánchez (segunda parte): el excontralor pidió ayuda para su hijo John a Lenín Moreno
Susana Morán
La "gran fiesta" de despedida de Roberto Izurieta levantó polvareda
Redacción Plan V
Ecuador, en el eje de la criminalidad en Europa
Redacción Plan V