Back to top
27 de Agosto del 2020
Ideas
Lectura: 4 minutos
27 de Agosto del 2020
Juan Cuvi

Master en Desarrollo Local. Director de la Fundación Donum, Cuenca. Exdirigente de Alfaro Vive Carajo.

La fragmentación electoral como negocio
0
El fenómeno de la fragmentación ha sido posible gracias a la plasticidad del sistema electoral. Quienes así lo diseñaron sabían lo que querían, porque la permisividad para la legalización irregular de partidos y movimientos políticos también se extiende a la aceptación de candidaturas ética y jurídicamente inaceptables.

¿Es la fragmentación electoral la consecuencia de nuestra cultura política o una estrategia perfectamente diseñada desde el poder? Si durante 150 años el Ecuador no contó con más de cuatro fuerzas políticas representativas, ¿por qué hemos llegado a una dispersión digna de un manicomio?

Las pretensiones institucionalistas del retorno a la democracia, allá por 1979, quedaron en simples ilusiones. El sistema de partidos que se quiso instaurar con la remozada Constitución duró lo que perro en misa. La ruptura entre Assad Bucaram y Jaime Roldós, ni bien inaugurado su gobierno, abrió las puertas a la conformación de agrupaciones políticas de bolsillo, que convirtieron al Congreso Nacional en un mercado. Y la tendencia a la dispersión no ha parado hasta ahora.

La proliferación de partidos ha sido vertiginosa. La mayoría se han demorado más tiempo en concebirse que en desaparecer. Sin embargo, a pesar de la volatilidad y transitoriedad extremas que las caracteriza, algunas agrupaciones creadas como empresas electorales han conseguido llegar al gobierno, inclusive dejando en el camino a partidos con más trayectoria y estructura. Sociedad Patriótica y Alianza PAIS cuentan entre los casos más emblemáticos.

La fragmentación electoral tiene una consecuencia utilitaria y, al mismo tiempo, catastrófica: anula por completo el debate político e ideológico.

La fragmentación electoral tiene una consecuencia utilitaria y, al mismo tiempo, catastrófica: anula por completo el debate político e ideológico. En otras palabras, despolitiza a la sociedad, difumina las líneas demarcatorias entre las visiones de país que cada sector pretende construir.

Hace dos siglos, las diferencias entre liberales, conservadores y liberales radicales estaban tan bien definidas y defendidas que tuvieron que zanjarlas con una revolución. Pero una vez que el populismo irrumpió en nuestra política, la borrosidad se convirtió en norma. Las alianzas contra natura, los pactos de la regalada gana, los camisetazos, las candidaturas chimbadoras y el oportunismo están a la orden del día.

En tales condiciones, son los poderes reales los encargados de marcar la agenda del país. Ni siquiera necesitan ensuciarse con la promiscuidad de la actividad política para conseguir sus objetivos. Simplemente negocian y se relacionan con grupúsculos, galladas o personajes que logran alguna forma de representación política. Y únicamente la atomización extrema permite que los chanchullos sean rentables. Lo acaba de demostrar la red de corrupción montada alrededor del reparto de hospitales públicos: personajes anónimos han conseguido prebendas millonarias a título personal o familiar.

El fenómeno de la fragmentación ha sido posible gracias a la plasticidad del sistema electoral. Quienes así lo diseñaron sabían lo que querían, porque la permisividad para la legalización irregular de partidos y movimientos políticos también se extiende a la aceptación de candidaturas ética y jurídicamente inaceptables. Que las próximas papeletas electorales estén plagadas de corruptos no será una casualidad; será la confirmación de que la política se ha convertido en la continuidad de los negocios por otros medios.
 

[PANAL DE IDEAS]

Consuelo Albornoz Tinajero
Fernando López Milán
Giovanni Carrión Cevallos
Rodrigo Tenorio Ambrossi
Patricio Moncayo
Carlos Rivera
Carlos Arcos Cabrera
Ricardo Martner
Mauricio Alarcón Salvador
Patricio Crespo Coello
Alfredo Espinosa Rodríguez

[RELA CIONA DAS]

Un "mal gobierno", un "chimbador" y nostalgia: las elecciones en Bolivia
Redacción Plan V
Federalismo, o cómo las élites se hacen las desentendidas
Juan Cuvi
César Montúfar: "enfrentaremos la crisis desde cuatro andariveles articulados"
Fermín Vaca Santacruz
La ley y la trampa
Juan Cuvi
Pandemia de candidatos
Rodrigo Tenorio Ambrossi
GALERÍA
La fragmentación electoral como negocio
 
1


[CO MEN TA RIOS]

[LEA TAM BIÉN]

Diez años después: el "fantasma" de Froilán Jiménez aún espera justicia
Redacción Plan V
Un "mal gobierno", un "chimbador" y nostalgia: las elecciones en Bolivia
Redacción Plan V
Ximena Peña: ‘Ni morenista, ni correísta, me considero una mujer progresista’
Redacción Plan V
Ola Bini pidió a un juez parar a los pesquisas que -dice- le siguen a todo lado
Redacción Plan V

[MÁS LEÍ DAS]

Juego de tronos en el Hospital Carlos Andrade Marín
Redacción Plan V
30S: militares al rescate; y diez años después, al rescate de los militares
Redacción Plan V
César Montúfar: "enfrentaremos la crisis desde cuatro andariveles articulados"
Fermín Vaca Santacruz
Repsol Ecuador vende todos sus activos por USD 5 millones
Redacción Plan V