Back to top
31 de Enero del 2024
Ideas
Lectura: 7 minutos
31 de Enero del 2024
Belén Páez

Presidenta de Fundación Pachamama

La urgencia de actuar frente al cambio climático
0
El cambio climático no es solo una cuestión ambiental; es un problema que afecta a cada aspecto de nuestras vidas y a los derechos humanos.

En estos días, el calor sofocante ha invadido nuestras calles, reemplazando el frío típico de enero en Quito. Esta anomalía climática no es exclusiva de nuestra ciudad; en otras partes de nuestro país y más allá de nuestras fronteras, eventos extremos están causando estragos. Colombia ha declarado una emergencia climática debido al avance de incendios en zonas de páramo, mientras que el icónico Páramo del Ángel, una joya de la biodiversidad ecuatoriana, ha sido devastado por un gigantesco incendio.

Estos sucesos son solo una muestra de la creciente crisis climática que enfrentamos. Un informe reciente de la Organización Meteorológica Mundial reveló que la década pasada fue la más calurosa registrada tanto en la tierra como en los océanos. Esta tendencia alarmante se mantiene, y el análisis del Servicio de Cambio Climático Copernicus de la Unión Europea predice que la temperatura global de este año será más de 1,4 grados centígrados más cálida que los niveles preindustriales.

Esta cifra es especialmente preocupante, ya que se acerca peligrosamente al umbral de 1,5 grados establecido en el acuerdo climático de París. Más allá de este punto, los científicos advierten que los impactos del cambio climático serán catastróficos y difíciles de revertir. La vida en nuestro planeta, incluidos nosotros mismos, enfrentará desafíos sin precedentes para adaptarse a un clima en constante cambio. No podemos permitirnos ser espectadores pasivos de esta crisis. Cada uno de nosotros tiene un papel que desempeñar en la lucha contra el cambio climático.

Es imperativo que los gobiernos tomen medidas audaces y decisivas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y promover la transición hacia fuentes de energía renovable. Del mismo modo, las empresas y la sociedad civil deben colaborar en la búsqueda de soluciones sostenibles que protejan nuestro planeta para las generaciones futuras. En este marco, el financiamiento para el cambio climático toma una alta relevancia tanto en el ámbito de la adaptación como de la mitigación; estos fondos deben ser predecibles, accesibles, transparentes y equitativos. En esta misma línea, en noviembre de 2023, en la 28.ª reunión climática de la Conferencia de las Partes (COP 28) en Dubái, las naciones acordaron operar un fondo de pérdidas y daños, iniciado con donaciones de 661 millones de dólares. Estos recursos canalizados hacia los países en desarrollo y ejecutados de forma óptima pueden aportar en un marco de justicia climática.

El fondo de pérdidas y daños es parte de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC). También, en la COP 28, el presidente Lula de Brasil propuso un fondo global para la conservación de bosques tropicales.

Esta iniciativa requiere de US$250.000 millones y está dirigida hacia 80 países que tienen selvas tropicales para ayudar a mantener sus árboles y la biodiversidad que los bosques albergan. El mecanismo de compensación es a través de pagos anuales basados en las hectáreas conservadas o restauradas.

Este tipo de propuestas abren un abanico de oportunidades para el financiamiento a la biodiversidad y a la conservación de ecosistemas, los mismos que aportan sustancialmente en la lucha del cambio climático y permiten financiar a las comunidades locales que han venido cuidando y protegiendo estos espacios de biodiversidad.

Nuestra ventana de oportunidad para actuar se está cerrando rápidamente, por lo que el accionar desde los diferentes espacios es cada vez más urgente; sin embargo, estas acciones deben ser colectivas, justas y solidarias a nivel global. Justas en la medida en que los niveles de contaminación y de emisiones de gases de efecto invernadero no son comparables entre países desarrollados y no desarrollados. Por lo tanto, el acuerdo de París en su Artículo 9.1 determina que “Las Partes que son países desarrollados deberán proporcionar recursos financieros a las Partes que son países en desarrollo para prestarles asistencia tanto en la mitigación como en la adaptación, y seguir cumpliendo así sus obligaciones en virtud de la Convención”.

La Amazonía abarca aproximadamente siete millones de kilómetros cuadrados y se distingue por su extraordinaria biodiversidad, siendo reconocida como la zona con mayor variedad de especies en el mundo. Además, funciona como el principal reservorio de agua a nivel global. En esta extensa área viven más de 40 millones de personas, incluyendo a más de 400 pueblos indígenas.

Sin embargo, toda esta riqueza está actualmente amenazada. Se enfrenta a sequías asociadas a los cambios de temperatura, que causan efectos en los flujos de agua, en la humedad y en todo el ecosistema. Una de las principales causas es la deforestación en la Amazonía, que ha destruido varios kilómetros cuadrados de vegetación y este problema sigue latente y en muchos casos en aumento.

Entre otras causas, podemos mencionar el avance de la frontera extractiva, las actividades agropecuarias y el desarrollo de las infraestructuras como carreteras, hidrovías o mega hidroeléctricas que conlleva grandes impactos sociales y ambientales.

Desde la sociedad civil organizada estamos haciendo la tarea, la Alianza de las Cuencas Sagradas es una iniciativa de construcción colectiva, integrada por organizaciones indígenas de la Amazonía del Ecuador y del Perú, así como por organizaciones no gubernamentales a nivel internacional. En enero de este año, esta iniciativa fue galardonada por la Fundación Schwab en asociación con el Foro Económico Mundial con el Premio Premios a la Innovación Social 2024. Entre las metas de esta iniciativa están: promover la conservación, eliminar la degradación y pérdida de los bosques. Esta iniciativa nos demuestra la importancia del esfuerzo colectivo para enfrentar un fenómeno que nos afecta a todas y todos. El cambio climático no es solo una cuestión ambiental; es un problema que afecta a cada aspecto de nuestras vidas y a los derechos humanos

[PANAL DE IDEAS]

Mariana Neira
Fernando López Milán
Rodrigo Tenorio Ambrossi
María Amelia Espinosa Cordero
Aldo Lorenzzi Bolaños
Milagros Aguirre
Juan Carlos Calderón
Giovanni Carrión Cevallos
Alexis Oviedo
Alfredo Espinosa Rodríguez

[RELA CIONA DAS]

Chancay, China y la desglobalización
Julio Oleas-Montalvo
Reporte Global: El Talón de Aquiles
Gustavo Isch
Todos somos responsables
María Amelia Espinosa Cordero
Las cinco grandes dudas tras el asesinato de la subteniente Aidita Ati
Redacción Plan V
En la era de los pusilánimes
Jean Cano
GALERÍA
La urgencia de actuar frente al cambio climático
 
1


[CO MEN TA RIOS]

[LEA TAM BIÉN]

Novela: "El pasado anterior" o cómo un misterio puede romper la Historia
Redacción Plan V
Carlos Pólit dice que no huyó de Ecuador en 2017 e insiste a la Corte que lo libere hasta su sentencia
Redacción Plan V
Atentado a Trump: el camino a la Casa Blanca está allanado
Ugo Stornaiolo
Crimen organizado, delincuencia común e invasores asechan las áreas protegidas
Redacción Plan V

[MÁS LEÍ DAS]

Una red de empresas fantasmas en Ecuador exportó 500 millones de dólares en oro
Por Plan V y medios aliados
Feria del Libro de Quito: el chasco del periodismo cultural
Miguel Molina Díaz - Escritor
El correísmo no pierde tiempo en su intento de hacerse de la Judicatura
Redacción Plan V
José Serrano habla de narcotráfico y relaciona a Ministro de Agricultura
Redacción Plan V