Back to top
27 de Julio del 2020
Ideas
Lectura: 5 minutos
27 de Julio del 2020
Rodrigo Tenorio Ambrossi

Doctor en Psicología Clínica, licenciado en filosofía y escritor.

Pese a todo, honorables corruptos
0
A nombre de la enfermedad y usándola de pretexto, la corrupción ha hecho su presencia abominable desde la pequeña junta parroquial hasta la Asamblea Nacional que habla, calla, actúa, decide a nombre de todo el país. Si las muertes y el número de contagiados nos abruman, las denuncias de corrupción se han transformado en una especie de inhumano corolario de un mal ético sin límites.

La pandemia del coronavirus ha causado grandes estragos en el mundo. Y se resiste a alejarse de nosotros. Algunos países europeos han retornado al confinamiento. En la otra orilla, la buena nueva de una vacuna que podría estar disponible los primeros meses del año próximo. En el ínterin, la pasión irrenunciable por el cuidado paralela a la pasión perversa por la corrupción. 

Sin embargo, una de las mayores víctimas de la epidemia ha sido y sigue siendo la moral social e individual. A nombre de la enfermedad y usándola de pretexto, la corrupción ha hecho su presencia abominable desde la pequeña junta parroquial hasta la Asamblea Nacional que habla, calla, actúa, decide a nombre de todo el país. Si las muertes y el número de contagiados nos abruman, las denuncias de corrupción se han transformado en una especie de inhumano corolario de un mal ético sin límites.

La justicia del país fue gravemente infectada por el virus de la corrupción en tiempos del correato. ¿Cómo olvidar las estrategias que utilizaron Correa y los suyos para colocar en el sistema judicial a jueces y fiscales que responderían perrunamente a sus perversos deseos? Así contaron con una justicia propia.

Esta es la justicia que debe juzgar y castigar a quienes hicieron pérfidos negocios con los medicamentos e insumos destinados a la protección y atención de los ciudadanos víctimas de COVID. Jueces y fiscales que se hacen de la vista gorda pese a que los acusados fueron encontrados con las manos en la masa. El país se llena de desprecio y de enojo cuando ve a un expresidente de la república comandando ese grupo de delincuentes que se enriquecen con la enfermedad, el dolor y hasta con la muerte de sus compatriotas.

¿Cómo funcionan el cuidado y manejo de los medicamentos en el Ministerio de Salud y en el IESS? Esa es la gran pregunta que el poder pretende omitir. ¿Cómo es posible que se destinen para esa venta ominosa grandes cantidades de medicamentos que ahora son de uso prioritario? 

Si las muertes y el número de contagiados nos abruman, las denuncias de corrupción se han transformado en una especie de inhumano corolario de un mal ético sin límites.

Las autoridades del IESS y del ministerio de salud se lavan las manos, convencidas de que también nosotros estamos convencidos de su inocencia. Mientras en los hospitales los pacientes no tienen medicamentos suficientes, en las bahías se los comercializa a buen precio, pero justo los mismos medicamentos que llevan el sello de las dos instituciones. 

¿Tremendo misterio? Nadie sabe cómo se produce ese milagro perverso de la traslocación. Sí, porque es difícil que ninguna autoridad de ambas instituciones esté informada de lo que acontece en sus propias narices. Incomprensible milagro de cegueras y sorderas de funcionarios públicos alimentados de complicidad. 

Pero luego del escándalo todo seguirá igual que antes. Nadie será detenido ni irá preso, nadie será juzgado porque no se revelará el misterio de la trama perversa. Y si acaso y por mala suerte alguien va a parar en la cárcel, será juzgado por jueces del mismo partido, el gran partido ético-político que se llama corrupción. 

Lo que llama la atención, no es tan solo el cinismo de ese expresidente y sus cómplices familiares sino el silencio culposo de las autoridades. En verdad, nada tienen que decir porque los hechos son tan obvios que sobran las explicaciones. ¿Qué callan el ministro de salud y las autoridades del IESS? Porque resulta casi incomprensible que cientos de miles de dólares en medicinas desaparezcan de las dos instituciones y vayan a parar al comercio ilegal y que nadie sepa nada de nada. ¿Acaso no serán también ellos cómplices y encubridores de este delito?

¿Qué todo acontece a sus espaldas? Si fuese así, no estarían cumpliendo de buena manera sus funciones. Desde una elemental ética, deberían renunciar inmediatamente. Por su parte, las autoridades nacionales de control están en la obligación de investigar el caso y llegar hasta las últimas consecuencias. Pero entre nosotros ya se sabe que a ninguno de estos delincuentes les pasará nada. Son intocables porque pertenecen a los altos mandos de la corrupción nacional.

[PANAL DE IDEAS]

Consuelo Albornoz Tinajero
Fernando López Milán
Giovanni Carrión Cevallos
Rodrigo Tenorio Ambrossi
Patricio Moncayo
Carlos Rivera
Carlos Arcos Cabrera
Ricardo Martner
Mauricio Alarcón Salvador
Patricio Crespo Coello
Alfredo Espinosa Rodríguez

[RELA CIONA DAS]

El claroscuro de las mujeres y la Covid-19
Consuelo Albornoz Tinajero
La ley y la trampa
Juan Cuvi
Pandemia de candidatos
Rodrigo Tenorio Ambrossi
Las 17 candidaturas evidencian fragmentación y sobre exposición política
Redacción Plan V
¿Por qué tan llenos de corruptos?
Rodrigo Tenorio Ambrossi
GALERÍA
Pese a todo, honorables corruptos
 
1


[CO MEN TA RIOS]

[LEA TAM BIÉN]

Un "mal gobierno", un "chimbador" y nostalgia: las elecciones en Bolivia
Redacción Plan V
Ximena Peña: ‘Ni morenista, ni correísta, me considero una mujer progresista’
Redacción Plan V
Ola Bini pidió a un juez parar a los pesquisas que -dice- le siguen a todo lado
Redacción Plan V
El Fantasma, el Cantante y los Ministros bicicletas o cómo limpiar frecuencias moviendo los hilos del mapa mediático
Redacciones Fundamedios y Ecuavisa

[MÁS LEÍ DAS]

Juego de tronos en el Hospital Carlos Andrade Marín
Redacción Plan V
30S: militares al rescate; y diez años después, al rescate de los militares
Redacción Plan V
César Montúfar: "enfrentaremos la crisis desde cuatro andariveles articulados"
Fermín Vaca Santacruz
Repsol Ecuador vende todos sus activos por USD 5 millones
Redacción Plan V