Back to top
22 de Diciembre del 2015
Ideas
Lectura: 6 minutos
22 de Diciembre del 2015
Consuelo Albornoz Tinajero

Profesora universitaria, investigadora y periodista.

A qué se comprometió Ecuador en París
Excelente la postura del Ecuador en París 2015, porque el país deberá rendir cuentas al mundo. ¿Cómo explicará, por citar un caso, el desalojo en Tundayme, en beneficio del extractivismo y en desmedro de la naturaleza y de las comunidades afectadas?

El 12 de diciembre pasado fue una fecha clave para la humanidad: marcó la posibilidad de que la raza humana siga existiendo en un entorno sostenible. Tal día, por consenso, el acuerdo de París registró un avance crucial para enfrentar con eficacia el cambio climático: definió el objetivo común de llegar a las cero emisiones netas.  Es decir se impuso el conseguir que los gases que el mundo arroje a la atmósfera no superen los que pueda absorber y procesar naturalmente. El modo de alcanzarlo es con el incremento en el uso de energías limpias: un adiós a los combustibles fósiles y al extractivismo.  Así, hasta 2050, el mundo usará cien por ciento emisiones reversibles. Con esta decisión, sintetiza la organización ciudadana global Avaaz, la cumbre de París envió un claro mensaje a los inversionistas: el negocio del futuro es la producción de energías plenamente limpias.

El petróleo no tiene porvenir. Frente a esta decisión universal, vinculante para todos los estados que la suscribieron y la ratificaron, las acciones supuestamente soberanas pierden piso a favor de un bien más amplio y necesario: el de la humanidad toda que habita este planeta común. Las fronteras dejan de tener sentido. ¿Imagine?

¿Cuál es la contribución ecuatoriana, como uno de los estados parte, y que, por añadidura, debe cumplir con claridad y transparencia? La claridad, afirma el documento, alude a la transparencia en proporcionar una visión nítida de los apoyos recibidos y prestados por las distintas partes. La transparencia se refiere a fortalecer las instituciones nacionales y a promover la exactitud, la exhaustividad, la coherencia y la comparabilidad. Es una obligación, se entiende, dirigida a producir espacios de petición y rendición de cuentas de los países comprometidos, procurando eliminar o debilitar las ambigüedades, los dobles discursos, las palabras vacuas, la retórica, la demagogia. Interesante. Como que conocen la vocación por las argucias y la discrecionalidad de ciertos dirigentes de los estados partes. Y están al tanto de la débil institucionalidad interna de tantas repúblicas, en nombre.

El 1 de octubre pasado, previo a la cumbre de París, Ecuador presentó su nuevo plan de acción climática, bajo el título de “Contribución Tentativa Nacionalmente Determinada de Ecuador”.

Este compromiso contiene algunos puntos a los que se obliga, así sea a regañadientes. Más allá de la información sobre la “introducción de 1.500.000 cocinas de inducción en el primer escenario y 4.300.000 en el segundo” o del tren eléctrico transamazónico, y de sacar pecho (¿con infantilismo?) de que “Ecuador es el primer país a nivel mundial que reconoce los derechos de la naturaleza en su Constitución del 2008 a través de sus artículos 71- 74”, precisa que “el artículo 414 de la Constitución establece que: ‘el Estado adoptará medidas adecuadas y transversales para la mitigación del cambio climático, mediante la limitación de las emisiones de gases de efecto invernadero, de la deforestación y de la contaminación atmosférica; tomará medidas para la conservación de los bosques y la vegetación, y protegerá a la población en riesgo’ ”.

Excelente, porque el país deberá rendir cuentas al mundo. ¿Cómo explicará, por citar un caso, el desalojo en Tundayme, en beneficio del extractivismo y en desmedro de la naturaleza y de las comunidades afectadas?.

El texto cita también el objetivo 7 del plan del buen vivir, sobre la promoción de la sostenibilidad ambiental, territorial y global, en virtud del cual garantiza que el país va a gestionar “de manera sustentable y participativa el patrimonio hídrico, con enfoque de cuencas y caudales ecológicos para asegurar el derecho humano al agua”. Ello supone modificar prácticas enseñoreadas desde hace casi 10 años y respetar el “enfoque de cuencas”. Por ejemplo en el Azuay. Exactamente en Quimsacocha. De ello, sin duda, la convención le pedirá cuentas.

Aunque con una dosis innecesaria de retórica, aquel escrito reconoce que “El Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP) se extiende aproximadamente a un 20% de la superficie del Ecuador.”  Y acepta que “los ecosistemas del Ecuador muestran niveles altos de vulnerabilidad ante el cambio climático”. Y que “los ecosistemas son una fuente de bienes y servicios ambientales como la protección de suelos, regulación hídrica, y captura de carbono”. A confesión de parte…

La cita de París, es posible advertir, está del lado de la naturaleza, de la que la humanidad es constitutiva. Y para fortalecer su eficiencia requiere de la ayuda de las instancias que no son actoras del poder político: las sociedades, los ciudadanos, los “interesados que no son parte”. A ellos, a nosotros, nos invita a que desafiemos las realidades por más difíciles que sean las condiciones y a que las superemos: que sigamos adelante. Por supuesto, esto implica sacrificios en el consumo de bienes y servicios. Dos de ellos muy sensibles: el turístico y el tecnológico.

Con la típica redacción de los instrumentos internacionales de instar, invitar, tomar nota, reconocer, acoger, convenir y alentar, el tratado decide. Sí, decide. Su artículo 27 declara: “No se podrán formular reservas al presente Acuerdo”. 


Es claro, entonces, que este acuerdo nos abre y amplía varios derechos y garantías, además de obligaciones. Los ecuatorianos, a quienes nos importa nuestro país, debemos conocerlo. Incluso porque el pacto dejó de lado palabrerías, como aquellas de proponer una corte de justicia ambiental. Pero sí aceptó la noción de “justicia climática”. Bravo París 2015.

[PANAL DE IDEAS]

Gonzalo Ordóñez
Rodrigo Tenorio Ambrossi
Carlos Rivera
Gabriel Hidalgo Andrade
Francisco Chamorro
Mauricio Alarcón Salvador
Ramiro García Falconí
Patricio Moncayo
Aparicio Caicedo
Xavier Villacís Vásquez

[RELA CIONA DAS]

¿Qué día del niño pueden celebrar los hijos separados de sus padres?
Paolo Vega López
Juegos de guerra interna
Juan Cuvi
Alexandra Córdova, siete años de caminar tortuoso
Alexis Serrano Carmona
La tragedia de Bromadinho podría ocurrir en Mirador, según activistas
Redacción Plan V
Ecuador, ¿más sombras que luces al empezar el nuevo decenio?
Isaías Campaña C.
GALERÍA
A qué se comprometió Ecuador en París
 
1


[CO MEN TA RIOS]

[LEA TAM BIÉN]

La vacunación infantil tiende a disminuir en Ecuador, dice la OPS
Pablo Corso/SciDevNet
Más del 60% de cirugías y radioterapias para niños con cáncer se han aplazado en Ecuador por la COVID
Lorena Guzmán Hormazábal/ SciDev.Net
Gobierno adquirió más de 100 toneladas de insumos a China
Redacción Plan V
El Gobierno le apuesta a un agresivo desconfinamiento en julio
Redacción Plan V

[MÁS LEÍ DAS]

Este es el perfil del supercontagiador de COVID-19 hallado en la Amazonía de Ecuador
Redacción Plan V
Este es el top 30 de los contratos del Municipio en la era Yunda
Redacción Plan V
La amenaza de Rafael Correa a un juez del Caso Sobornos: ¿un delito de intimidación?
Redacción Plan V
Imágenes exclusivas revelan el colapso del relleno de El Inga
Susana Morán