Back to top
15 de Agosto del 2017
Ideas
Lectura: 4 minutos
15 de Agosto del 2017
Juan Cuvi

Master en Desarrollo Local. Director de la Fundación Donum, Cuenca. Exdirigente de Alfaro Vive Carajo.

¡Salvemos al capo!
Si el ala de AP identificada con el cambio de estilo aboga por la salida del Vicepresidente, la otra ala no dudará en sacrificarlo a fin de sostenerse en el poder. Máxime si tienen que proteger al capo. Hay demasiada ropa sucia que lavar, demasiada basura bajo la alfombra, demasiados intereses que conservar, demasiadas irregularidades que ocultar, demasiadas amenazas que neutralizar.

¿Cuánto importa Jorge Glas al ala más correísta de Alianza PAIS? Absolver esta pregunta se vuelve imprescindible para entender lo que está sucediendo al interior del oficialismo, y lo que eventualmente venga después. Porque el blindaje con que intentan proteger al Vicepresidente no luce tan compacto como el que quieren colocarle a Rafael Correa. Al parecer, es este último el bastión sagrado que los correístas fanatizados buscan preservar a toda costa.

Y no es para menos. Todos los correístas saben que Glas es una pieza recambiable. Es más, muchos sabían que era una pieza incómoda desde aquel mediodía en que Correa lo impuso como binomio en ese bochornoso evento en el estado del Aucas. Sobre todo, lo sabían aquellos cuadros que continúan alucinados con el subterfugio del “gobierno en disputa”. Ellos nunca negaron que Glas representaba una afrenta contra la ética y la ideología. Lo afirmaban entre dientes, cuando se sentían a buen recaudo de la vara disciplinaria del aparato represivo del correato. Era –según sus propias expresiones– la rueda de molino derechista y corrupta que debían tragarse para poder continuar peleando al interior de AP. Supongo que las últimas decisiones de Lenín Moreno les sirven de justificativo para esta aberración.

Si el ala de AP identificada con el cambio de estilo aboga por la salida del Vicepresidente, la otra ala no dudará en sacrificarlo a fin de sostenerse en el poder. Máxime si tienen que proteger al capo. Hay demasiada ropa sucia que lavar, demasiada basura bajo la alfombra, demasiados intereses que conservar, demasiadas irregularidades que ocultar, demasiadas amenazas que neutralizar.
En tales circunstancias, la mermada función del Vicepresidente Glas ofrece menos garantías para los correístas obcecados que la opción del retorno del caudillo. Al menos, así lo perciben ellos. Glas a duras penas logrará sobrevivir en los extramuros de la política; Correa encarna el delirio de la segunda parte. Por eso, justamente, el bloque de asambleístas verde-flex quiere enjuiciar políticamente al Contralor encargado: no pueden permitir que la auditoría de la deuda con los chinos eche abajo la imagen de aparente honradez con que han acicalado al ex Presidente. Si aparecen evidencias que lo vinculen con actos de corrupción, el derrumbe del proyecto será incontenible. Fin de fiesta, game over, arrivederci.

En este juego de amarres y componendas, Jorge Glas está condenado. Su único sostén depende de su funcionalidad para salvar a Correa y, por añadidura, asegurar la impunidad para el ala del correísmo frontalmente alineada con el encubrimiento de la corrupción. Todos tienen algo que tapar. La complicidad infinita en el crimen es una fórmula más vieja que las verrugas del diablo.
La defensa cerrada de Glas por parte de este sector del oficialismo aparece, entonces, como una medida de presión, como una carta desechable para negociar con el Ejecutivo la intangibilidad del capo. Y, en consecuencia, la subsistencia del grupo. Si lo consiguen, el Vicepresidente tendrá que salir corriendo como gato en incendio. Pero si los escándalos de corrupción siguen proliferando, habrá una cabeza más codiciada en la mesa de Moreno.

[PANAL DE IDEAS]

María Amelia Espinosa Cordero
Fernando López Milán
Aldo Lorenzzi Bolaños
Milagros Aguirre
Juan Carlos Calderón
Giovanni Carrión Cevallos
Mariana Neira
Alexis Oviedo
Alfredo Espinosa Rodríguez
Carlos Burgos Jara

[RELA CIONA DAS]

#CulpaDeCorrea, el elemento de cohesión de una nueva identidad política
Wilson Benavides
Correísmo y oficialismo toman distancia de la tesis de crimen político en el asesinato de Villavicencio
Redacción Plan V
En huelga de hambre, Glas alimenta la idea de una rebaja de penas
Redacción Plan V
Caso Purga: un tal "Virgilio" se habría encargado del pago para que Jorge Glas salga libre
Redacción Plan V
Correísmo: ¿rebelión en la granja?
Redacción Plan V
GALERÍA
¡Salvemos al capo!
 
1


[CO MEN TA RIOS]

[LEA TAM BIÉN]

Libres: teatro y memoria por la libertad y porque siempre #NosFaltan3
Redacción Plan V
Nuevo espacio en Plan V: Reporte global, el pulso del país para tomar decisiones
Gustavo Isch
Ni la UAFE, Minas, Aduanas y Arcom responden sobre las exportadoras fantasmas de oro
Redacción Plan V
El correísmo no pierde tiempo en su intento de hacerse de la Judicatura
Redacción Plan V

[MÁS LEÍ DAS]

Nueva fecha para el retiro del subsidio a las gasolinas Extra y Ecopaís
Redacción Plan V
Innovación urbana en Quito: ¿miedo al cambio o especulación?
Fernando Carrión y Paulina Cepeda
Daniel Salcedo según Daniel Salcedo: estos fueron sus operadores y sus relaciones con el crimen organizado
Redacción Plan V
Al "Diablo" se le duerme el diablo
Redacción Plan V