Back to top
21 de Abril del 2022
Ideas
Lectura: 5 minutos
21 de Abril del 2022
Patricio Moncayo

PhD. Sociólogo. Catedratico universitario y autor de numerosos estudios políticos.

¿Ser presidente o rehén?
0
Ser presidente en este marco implica para Guillermo Lasso, actuar en consonancia con los compromisos adquiridos en sus campañas electorales, siempre contra el ex presidente Correa, y no escamotearlos en el tráfago de oscuros pactos cupulares.

Ganar una elección no es lo mismo que acertar en el ejercicio del mandato recibido.

“El lugar del poder se convierte en un lugar vacío” con el advenimiento de la democracia, sostiene Claude Lefort. No es lo mismo el poder encarnado en un solo individuo que todo lo controla que aquel que se ejerce dentro de un estado de derecho en el que hay tres funciones que lo comparten y lo equilibran.

El supuesto pacto entre el Gobierno y el correismo significaría que ese poder no estaba totalmente vacío, y que el presidente Lasso enfrenta la disyuntiva de ser conductor de acuerdo con el poder que recibió en las urnas, o de allanarse a los dictados del acuerdo. Entre el marco simbólico del correísmo y la democracia institucional hay un campo de fuerzas que gravita en la presente coyuntura.

En la Asamblea se libra esta lucha que está condicionando la acción del Gobierno. Hay una disputa hegemónica en torno al manejo de la economía. ¿Es esto negociable o innegociable? ¿Hasta dónde va el pragmatismo? ¿Podrá el Gobierno aplicar las leyes que no fueron aprobadas por la Asamblea sin recurrir a la muerte cruzada y sin la consulta popular? ¿De qué medios podría valerse el Gobierno en esta disputa?

Fuera de la Asamblea, el campo de fuerzas es más amplio y heterogéneo. Las demandas sociales, según Ernesto Laclau, son susceptibles de articulación, dando lugar a la aparición de actores políticos que no se sienten representados en la Asamblea. La acción del Gobierno no puede circunscribirse al litigio con los bloques parlamentarios.

La democracia rebasa esos límites pues también comprende a los ciudadanos, respecto de los cuales los políticos, con representación o sin ella, están muy distanciados. El acercamiento a los ciudadanos también es un campo de fuerzas en el que intervienen el Gobierno, la oposición, los movimientos sociales, los sectores marginados del empleo y de la ley, entre otros.

Ser presidente en este marco implica para Guillermo Lasso, actuar en consonancia con los compromisos adquiridos en sus campañas electorales, siempre contra el ex presidente Correa, y no escamotearlos en el tráfago de oscuros pactos cupulares.

La informalidad también invade la política, de espaldas a las clases sociales medianamente constituidas como tales. Los partidos políticos no son ajenos a ella, de ahí que en estos impere la ambigüedad y las adhesiones circunstanciales, inhabilitándoles para ser mediadores entre el Estado y la sociedad.

¿Qué acción o acciones se despliegan en esos terrenos? Las elecciones previstas para febrero del 2023 se inscriben en esta dinámica que propicia la corrupción. La política practicada en las organizaciones partidarias es concordante con la búsqueda del enriquecimiento a hurtadillas que luego se instala en el Estado carcomiendo sus funciones cautelares de la moral pública.    

Ello es lo que genera la debilidad de la democracia y el enervamiento del poder estatal, dejando a la sociedad a merced del hampa social y política. Los litigios al interior de la clase política son expresión de desafueros que denigran su calidad de tribunos. Ignoran o les son indiferentes los problemas que aquejan a las mayorías, obligando a éstas a buscar atajos para escapar de la miseria. La expansión de la violencia tiene en la acción desaprensiva de tales políticos una causa cuya incidencia no ha sido suficientemente analizada. La trampa se ha vuelto parte del estilo que prima en las esferas del poder, aun en los sectores que presumen de revolucionarios. El doble discurso es su estandarte.

El ejercicio del poder, para ser democrático, debe involucrar a los sectores menos favorecidos de la sociedad para mostrarles que es posible otra manera de hacer política y de dirigir el Estado.  Y evidenciar que los discursos ideológicos, bien provengan de la derecha o de la izquierda, deben concordar con sus prácticas. Muchas veces, los que ganan una elección con una bandera ideológica optan por otros caminos cuando así conviene a sus intereses coyunturales. Esta falta de sindéresis genera desconfianza e incredulidad, y naturaliza el engaño.       

Ser presidente en este marco implica para Guillermo Lasso, actuar en consonancia con los compromisos adquiridos en sus campañas electorales, siempre contra el ex presidente Correa, y no escamotearlos en el tráfago de oscuros pactos cupulares. Es el dilema que todo mandatario enfrenta cuando la base de su poder es frágil. No puede amilanarse a pesar de la gravedad de las circunstancias y de la fuerza de sus adversarios. De amedrentarse, tarde o temprano, socavará su legitimidad, y correrá riesgos mayores.

Al parecer, el presidente Lasso enfrenta esta disyuntiva.

[PANAL DE IDEAS]

Mario Pazmiño Silva
Rodrigo Tenorio Ambrossi
Patricio Moncayo
Julian Estrella López
Alfredo Espinosa Rodríguez
Mariana Neira
Rubén Darío Buitrón
Fernando López Milán
Alexis Oviedo
Juan Carlos Calderón

[RELA CIONA DAS]

Estas son las estrategias de desestabilización empleadas para destruir el país
Mario Pazmiño Silva
Diálogo y pacificación social
Alfredo Espinosa Rodríguez
Democracia o autoritarismo étnico
Fernando López Milán
El manzano de Newton
Alexis Oviedo
La deuda agraria: pensar en grande, actuar sobre lo pequeño
Juan Carlos Calderón
GALERÍA
¿Ser presidente o rehén?
 
1


[CO MEN TA RIOS]

[LEA TAM BIÉN]

Mi circunstancia, voces de las mujeres y escenarios de las soluciones al paro
Ramiro Ávila Santamaría
Minuto a minuto del paro nacional (tercera semana)
Redacción Plan V
Las verdaderas sombras de un golpe
Hugo Marcelo Espín Tobar
Las verdaderas sombras de un golpe
Hugo Marcelo Espín Tobar

[MÁS LEÍ DAS]

Minuto a minuto del paro nacional (segunda semana)
Redacción Plan V
Minuto a minuto: Lasso y la Conaie miden fuerzas en el primer paro nacional
Redacción Plan V
Las verdaderas sombras de un golpe
Hugo Marcelo Espín Tobar
Los cuatro pasos que el libro "Estallido" propone para continuar la lucha de octubre
Redacción Plan V