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30 de Noviembre del 2015
Ideas
Lectura: 5 minutos
30 de Noviembre del 2015
Marcelo Larrea Cabrera

Ex presidente de la Federación Nacional de Periodistas y activista político. 

Hasta un ciego lo puede ver
Numerosas son las causas por las cuales Rafael Correa se retira de la perspectiva de reelección en las elecciones del 17, y claro, no son familiares, son políticas.

Entre ellas, las que aparecen inmediatamente en la superficie, está el repudio del pueblo ecuatoriano a la pretensión de perpetuarse en el poder a través de la "reelección indefinida".

El rechazo al conjunto de las mal llamadas "enmiendas constitucionales", que contienen la pretensión de suprimir el derecho humano a la libertad de pensamiento, información y comunicación y reducirlo a un servicio público bajo la vigilancia, el control y el castigo del gobierno; la degradación de las Fuerzas Armadas a un instrumento accesorio de la Policía Nacional en el diseño de un Estado policíaco militar; la mutilación de las competencias de la Contraloría, lo que sólo favorecerá la impunidad de la corrupción; la destrucción de los derechos laborales de los trabajadores del sector público para someterlos a la condición de "sirvientes"; la reversión de las competencias de los gobiernos locales al gobierno central, retornando al viejo Estado centralista colonial; la liquidación del derecho soberano del pueblo a la consulta popular. Hasta un ciego lo puede ver, no son causas familiares.

Se suma, el fracaso de su gestión económica, que ha llevado al país a una crisis de consecuencias draconianas, a la acumulación de la mayor deuda externa de todos los tiempos, a la destrucción de miles de puestos de empleo, al cierre de industrias, a la acumulación de impuestos y más impuestos, al hundimiento del sector petrolero, al crecimiento del déficit en la balanza comercial, a la destrucción de las reservas de la seguridad social, y con ellas del conjunto del sistema, a la intervención ilegal en los fondos de cesantía de los empleados y trabajadores del sector público, incluido el magisterio, a la expansión de la pobreza. Hasta un ciego lo puede ver, no son causas familiares.

La destrucción de derechos republicanos y democráticos, la supresión de la independencia, equidad y separación de poderes y su sometimiento a la autoridad omnímoda, de él. La descomposición de la justicia en su operación como un órgano accesorio de las necesidades empíricas del ejercicio del poder ejecutivo. La involución del poder legislativo, en mascarada sumisa de la voluntad omnímoda y el abandono de sus facultades fiscalizadoras. La operación del Consejo Electoral, como otro aparato al servicio de su voluntad omnímoda. La desaparición del control en todos los órdenes. La supresión de los derechos sociales a la organización, a la estabilidad laboral, a la protesta y la resistencia, la eliminación de los derechos gremiales de los profesionales, la persecución a periodistas, médicos, abogados, maestros. El desconocimiento de los derechos democráticos, , a través de la obstrucción por la Corte Constitucional y el CNE, a la a la consulta popular sobre las enmiendas y a la revocatoria del mandato de Rafael Correa.  Hasta un ciego lo puede ver no son causas familiares.

Las continuas agresiones a los pueblos y nacionalidades que incluyen la impunidad en la masacre genocida de los Taromenanes; la eliminación de los sistemas de educación y salud interculturales, la presión permanente por fraccionar a la CONAIE. La destrucción del derecho de los jóvenes al bachillerato técnico y al acceso a la universidad; el desprecio a los derechos de las mujeres; el uso y abuso de los recursos de la seguridad social y la destrucción de sus equilibrios actuariales. Hasta un ciego lo puede ver no son cuestiones familiares.

La firma de la adhesión a la CONVEMAR, y la mutilación de más de 1 millón de kilómetros cuadrados de mar territorial; la nueva ley que pretende mercantilizar las islas Galápagos; el fraude de la iniciativa ITT, la intervención en el Yasuní en función del petrolero y su dinero, su bloqueo a la consulta popular demandada por la juventud organizada en Yasunidos, con amplio apoyo social. Hasta un ciego lo puede ver, no son cuestiones familiares.

El escandaloso caso del primo del primo, los helicópteros Drhuv, el asesinato del General Gabela y otros asesinatos que permanecen en la impunidad, como el de Fausto Valdiviezo, José Tendetza, sumados a los miles de desaparecidos. Hasta un ciego lo puede ver, no son cuestiones familiares.

Por fin la SECOM dijo una verdad, al desmentir al presidente Evo Morales. No son cuestiones familiares, son cuestiones políticas, las que se expresan en la decisión de la mayoría de ecuatorianos de no volver a votar por Rafael Correa, las que determinan su decisión de salir de las elecciones del 17. Hasta un ciego lo puede ver.

[PANAL DE IDEAS]

Iván Flores Poveda
Consuelo Albornoz Tinajero
Fernando López Milán
Giovanni Carrión Cevallos
Rodrigo Tenorio Ambrossi
Patricio Moncayo
Carlos Rivera
Carlos Arcos Cabrera
Ricardo Martner
Mauricio Alarcón Salvador
Patricio Crespo Coello

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La muerte del mito
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¡Viva el caos electoral!
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GALERÍA
Hasta un ciego lo puede ver
 
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