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26 de Abril del 2020
Ideas
Lectura: 13 minutos
26 de Abril del 2020
Juan Carlos Calderón

Director de Plan V, periodista de investigación, coautor del libro El Gran Hermano. 

Una respuesta y varias preguntas para el alcalde Jorge Yunda
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El principal argumento para obligarnos al encierro fue el de protegernos y desacelerar la curva de contagios, con el fin de que los sistemas de salud no sean colapsados. Es decir, se pidió a los ciudadanos que hagan su parte: quédense en casa, y nosotros, los líderes de este país y de esta ciudad haremos la nuestra. Según los argumentos del alcalde Yunda, no han hecho lo que les correpondía.

He leído con atención la carta que el alcalde de Quito, Jorge Yunda, pone al COE Nacional para pedir que la cuarentena obligatoria y el congelamiento de actividades sea prorrogada en la capital hasta al menos el 30 de mayo de este año.

Escribo esto cuando se cumplen 40 días de encierro para muchos quiteños y ecuatorianos, y cuando el 4 de mayo se ingrese a una nueva etapa, habrá pasado un mes y medio desde que se declaró la cuarentena. Pero desde cuando el gobierno, los alcaldes, incluido Jorge Yunda, y en general las dirigencias de este país tomaron conciencia de la gravedad de la epidemia han transcurrido más de dos meses.

Cito esto, porque el principal argumento para obligarnos al encierro fue el de protegernos y desacelerar la curva de contagios, con el fin de que los sistemas de salud no sean colapsados. Es decir, se pidió a los ciudadanos que hagan su parte: quédense en casa, y nosotros, los líderes de este país y de esta ciudad haremos la nuestra. ¿Cuál era esa parte?: incrementar sustancialmente la capacidad de los sistemas de salud para proteger a la población (hospitales, respiradores, pruebas o test, personal de salud, insumos de bio protección, educación para la salud); poner a punto las capacidades de los servicios públicos, como el transporte de pasajeros, para proteger la salud de los usuarios; traer las suficientes pruebas para planificar los cercos epidemiológicos; educar a la población mediante campañas masivas para que aprendan a convivir con el virus y eviten los contagios… Han pasado dos meses, ocho semanas. Y perdonen la pregunta: ¿no ha sido tiempo suficiente para hacer lo que tenían que hacer? Por los argumentos que esgrime el alcalde para pedir tiempo suplementario, parece que no, que no lo han hecho.

Vamos por partes:

Cito entre comillas las partes de la carta del alcalde Yunda: “La transición a efectuarse debería conllevar la adopción e implementación de medidas adecuadamente planificadas que incluyan planes de respuesta tanto para mitigar los riesgos actuales de la pandemia como para enfrentar un eventual rebrote”.

Bien, el alcalde pide más tiempo para la adopción e implementación de medidas adecuadamente planificadas. ¿Y no era eso lo que tenían que hacer en estos dos meses: planificar e implementar medidas para mitigar los riesgos de la epidemia? ¿No han hecho plan alguno? ¿No han implementado medidas suficientes?

Otro punto. Cito al alcalde: “Es crucial que el sistema de salud cuente con suficiente capacidad instalada, recursos humanos, insumos y demás medios ante un eventual incremento de los contagios derivado del levantamiento del confinamiento”.

Bueno, han pasado dos meses desde que apareció la paciente 0. Ya el país sabía lo que pasaba en China y en España e Italia. Ya se sabía cómo se comportaba la epidemia. Y el alcalde Yunda dice ahora que es crucial que el sistema de salud cuente con capacidad instalada, insumos y personal médico, y lo dice como si estuviera escribiendo esta carta el 4 de marzo y no el 26 de abril. ¿En dos meses no han podido incrementar la capacidad del sistema de salud? ¿Tiene cifras el señor alcalde, por ejemplo, de cuantas camas UCI había antes de la epidemia y cuántas hay ahora? ¿De cuántos respiradores había antes de la epidemia y de cuántos hay ahora? ¿De cuanto personal de salud había antes de la epidemia y de cuánto hay ahora?

“Medidas como las señaladas son esenciales para que se pueda producir el retorno paulatino, ordenado y seguro a las actividades, luego del período aislamiento, en especial, para no poner en riesgo la salud y la vida de los ciudadanos”, dice el alcalde en su carta. Bueno, eso es lo que se esperaba que hicieran el alcalde Yunda, todos los demás alcaldes y el Gobierno en estos dos meses. Estas medidas eran esenciales hace ocho semanas ¿lo siguen siendo en la misma medida?

El alcalde dice que Quito, al ser la ciudad con más habitantes de la República y por ende con mayor riesgo de aumentar el número de contagiados, “se deberían tomar todas las medidas que permitan mitigar la propagación del virus COVID-19”. Insisto en que esta afirmación del alcalde era válida hace dos meses, pero no ahora, cuando se supone que tuvieron el tiempo para tomar todas las medidas necesarias.

El alcalde dice que Quito, al ser la ciudad con más habitantes de la República y por ende con mayor riesgo de aumentar el número de contagiados, “se deberían tomar todas las medidas que permitan mitigar la propagación del virus COVID-19”. Insisto en que esta afirmación del alcalde era válida hace dos meses, pero no ahora, cuando se supone que tuvieron el tiempo para tomar todas las medidas necesarias

En su carta, el alcalde Yunda afirma que “el Sistema de Salud que existe en la ciudad, a esta fecha, no tiene la suficiente capacidad para detectar, someter a pruebas y aislar cada caso de contacto con la enfermedad COVID-19, pese a las medidas adoptadas por la Alcaldía”. Bien: eso es verdad. ¿Pero esa era responsabilidad de los que hemos estado encerrados 40 días o la suya, señor alcalde, y de las autoridades del COE Nacional? Y las medidas implementadas por la Alcaldía, ¿cuáles han sido en lo referente a las pruebas? Una sola cifra concreta: 5000 pruebas. Las demás siguen siendo ofrecimientos. El alcalde dijo que había comprado 200.000 pruebas. ¿Puede mostrar la orden de compra o al menos el proceso contractual? Dijo que iba a traer un avión con ¡un millón! de pruebas, compradas por varios alcaldes, desde Corea del Sur. ¿Puede ser más específico: a qué proveedor, cómo se hará eso, cuándo empezarán a llegar? Si en ochos semanas el Municipio solo ha podido traer efectivamente 5000 pruebas (las que nos mostraron, tal vez tengan más) ¿qué nos hace pensar que en tres semanas van tener el número suficiente de pruebas? ¿Cuántas pruebas son suficientes para Quito? No lo han dicho. ¿Y si las pruebas suficientes no llegan hasta el 30 de mayo? ¿Tendremos que esperar otras cuatro semanas?

(El alcalde Yunda se reunió el domingo al mediodía con los gremios empresariales de Quito, y ahí, según una fuente que estuvo presente, dijo que Quito necesitaría 400.000 pruebas y que por el momento había 10.000)

Dice el alcalde en otra parte de su carta que “adicionalmente, las medidas preventivas en lugares de trabajo y otros lugares en los que existiría aglomeraciones de personas aún no han desarrollado mecanismos que permitan evitar contagios”. Señor alcalde, los lugares de trabajo y los sitios donde hay aglomeración de personas son responsabilidad del Municipio, por ejemplo, los mercados. ¿Han pasado ocho semanas y, sabiendo lo que tenían que hacer, no han tomado medida alguna, ni han hecho planes y protocolos para eso? ¿Por qué lo dice ahora? Bueno, se ve que han cerrado mercados a la brava, y que han permitido que otros funcionen con protocolos. El alcalde en este aspecto debiera presentar lo que sí ha hecho.

Parece razonable, sigue la carta del alcalde, “que se otorgue un período de tiempo adicional en que las empresas y el sector productivo adopten las medidas oportunas que se requieren para proteger la salud de las personas”. Sí, es razonable. Lo era hace dos meses y lo sigue siendo; pero también parece razonable que tuvieron ocho semanas para hacer lo que ahora al alcalde le parece razonable que se haga. Aquí cabe otra pregunta: ¿cuándo será oportuno que adopten medidas las empresas y el sector productivo? De lo que sé, señor alcalde, en Quito, estos sectores han seguido trabajando, con las medidas de protección adecuadas. Usted pide un periodo adicional en nombre de las empresas, pero de lo que se sabe, las empresas tienen listos sus protocolos, y muchas siguen sirviendo a la ciudadanía e implementando las medidas necesarias para la seguridad sanitaria de sus clientes.

Dice el alcalde que “si se autoriza el período de aislamiento social obligatorio adicional que la Alcaldía de la Municipalidad solicitó, podremos contar con un mayor número de equipos de protección operativos en los Centros de Alojamiento Temporal que estamos adecuando”. ¿Podría dar cifras de cuantos equipos operativos se han implementado desde que empezó la cuarentena? ¿Cuántos más necesita? ¿Podría decirnos la proyección que tiene?

Otro pedido del alcalde Yunda: “Concedida la prórroga de aislamiento, consideramos que se permitirá generar mayor conciencia del uso de mascarilla y el distanciamiento social”. De lo que se ha visto y oído, son muy pocos los mensajes educativos del gobierno y la alcaldía sobre el buen uso de la mascarilla y el distanciamiento. Realmente hubiésemos esperado mensajes masivos sobre el tema. No hay una campaña comunicacional sostenida sobre eso, y el reclamo va para al alcalde y para el Gobierno. Fotos de dignatarios y funcionarios entregando fundas de comida y visitando hospitales es lo que se nos ha presentado. Políticos haciendo su trabajo: figurar. 

Seguiremos trabajando, dice Yunda, en coordinación con la autoridad nacional, “para perfeccionar el monitoreo y atención de un cerco epidemiológico óptimo a fin de mantener debidamente vigiladas y atendidas a las personas contagiadas”. Volvemos a lo mismo: es algo que desde hace varias semanas todos los epidemiólogos de este país han dicho que se tenía que hacer. Pero los cercos dependen de información adecuada de los contagios, que a su vez depende del número de pruebas que se hagan. Pero no hay pruebas suficientes aún para Quito y mientras no lleguen, que no se sabe cuándo, cómo ni cuántas, no se puede hablar de vigilancia epidemiológica adecuada.

El alcalde dijo esto al principio de su carta al COE: “procede, entonces, que tanto la ciudadanía como las autoridades de todos los niveles de gobierno seamos debida y completamente informados de los datos relevantes y detallados que permitan entender las razones de la decisión”. Su pedido es correcto, pero lo cierto es que en ninguna parte de su carta, el alcalde Yunda ofrece lo que exige al COE: datos relevantes y detallados que sustenten sus argumentos.

La decisión de seguir o no en la cuarentena es ahora responsabilidad del alcalde Yunda y el COE provincial. El COE Nacional ha decidido recomendar que Pichincha y Quito estén en semáforo color amarillo. Ya los gremios de comerciantes y otros sectores de servicios tienen listos sus protocolos. Pero esa decisión, de seguir inmovilizados hasta el 30 de mayo o más, no debiera corresponder solo al alcalde y su círculo cercano; debiera corresponder al concejo metropolitano y a una decisión democrática y participativa de los sectores representativos de esta ciudad. Y el señor alcalde Jorge Yunda debiera responderle a la ciudad si en las tres semanas adicionales que pide hará lo que no se ha alcanzado a hacer en las ocho semanas que llevamos en emergencia, y en las 6 semanas que completaremos de encierro obligado. Y si se compromete a hacerlo, cómo lo va a cumplir.

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Una respuesta y varias preguntas para el alcalde Jorge Yunda
 
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