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13 de Febrero del 2023
Investigación
Lectura: 15 minutos
13 de Febrero del 2023
Redacción Plan V
Esta es la historia de Dritan Gjika, el albanés socio de Cherres, que hizo negocios con una empresa acusada de narcotráfico
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Uno de los mayores escándalos que enfrenta el actual Gobierno tiene como protagonistas al albanés Dritan Gjika (izquierda) y a Rubén Cherres (derecha), amigo del cuñado del presidente Guillermo Lasso. Imagen: PlanV

 

El albanés Dritan Gjika es uno de los principales socios de Rubén Cherres, centro de una serie de filtraciones que llegan al entorno del presidente Guillermo Lasso. Gjika lleva en Ecuador casi una década y desde Guayaquil ha dirigido diversos negocios, entre ellos una exportadora de banano que se relaciona con una importadora albanesa acusada de narcotráfico. En Ecuador, nuevas filtraciones ponen al albanés como supuesto líder de una organización criminal.


No hay un nombre más frecuente en el círculo de Rubén Cherres que el de Dritan Gjika. Es un albanés que aparece como un gran empresario y ejecutivo en los documentos societarios, que dan cuenta de la larga relación empresarial que existe entre Cherres y Gjika. Pero Gjika extiende sus relaciones hasta su país natal con una empresa investigada por narcotráfico.

Su socio Cherres se ha convertido en el centro de las filtraciones que alcanza el entorno más cercano del presidente Guillermo Lasso. Es amigo personal de Danilo Carrea, cuñado del Mandatario, a quien se lo acusa de influir en la designación y cambios en altos cargos en las empresas públicas más poderosas como las petroleras y eléctricas. La Posta filtró audios de conversaciones entre ambos y con Hernán Luque Lecaro, quien presidió el directorio de la Empresa Coordinadora de Empresas Públicas (EMCO) durante este gobierno. Cherres y Lecaro están prófugos.

También se desconoce si en la actualidad existe una investigación en curso contra Gjika. Pero Cherres y Gjika fundaron 13 empresas, la mayoría constructoras e inmobiliarias, de las cuales ocho fueron creadas en un solo día. Estas firmas han sido observadas por la Superintendencia de Compañías por no cumplir con las normas de antilavado de activos. Ninguna ha pagado impuestos. Y Cherres tiene un pago máximo de $142 en el SRI en toda su vida, como lo publicó este medio en un primer reportaje.

A diferencia de Cherres y de esas 13 empresas, Gjika sí registra pago de impuestos. Su año de mayor bonanza fue el 2021 cuando canceló $15.342,62 y envió al exterior $3.729,38. Pero un año después, sus finanzas cayeron de manera abrupta: declaró en $0. Pese a no pagar impuestos en 2022, sí envió $1.805,10 al exterior. El albanés es un empresario particular: sacaba fuera del país más dinero del que declaraba. En 2020, pagó $503 en impuestos y sacó $1.367,80. En 2018, declaró en $0 y envió $237,25. Tiene un RUC activo de servicios diversos.

El albanés declara impuestos en Ecuador desde el 2015, es decir un año después de que empezara su relación empresarial con Cherres. Gjika tiene cédula ecuatoriana desde 2013, registrada en Guayaquil, donde está su residencia. Pero antes de interesarse por fundar empresas constructoras, Gjika se concentró en exportadoras bananeras.

Un bananero albanés en ciernes

En 2014, Gjika inició su actividad empresarial. Una de sus primeras actividades en Ecuador fue la compra de acciones de Cresmark, una exportadora de toda clase de productos agrícolas como banano. En esa firma, también fue accionista el albanés Spahiu Erjon, quien vendió su participación en la empresa a Gjika, el 28 de enero de 2022.

Otra empresa relacionada con el agro fue Cannmaná S.A.S B.I.C, que se dedica a la importación y cosecha de cannabis. Está ubicada en el cantón La Maná, en la provincia de Cotopaxi. Cannmaná es una Sociedad por Acciones Simplificada por lo que se hizo de manera electrónica. Fue firmada de la misma manera. En 2021, Cannmaná no tuvo movimientos económicos.

Gjika creó Cannmaná el 17 de agosto de 2021, el mismo año que fundó ocho empresas de ‘papel’ en un solo día con Cherres. Pero en Cannmaná aparecen otros tres socios ecuatorianos. Ellos son Fidel Gregorio A., Julio César L. y Bryan Alexis L.P.. Este último tiene 18 años y es el actual gerente de Cannmaná y de otra empresa llamada Carniproducción. En cambio, Fidel Gregorio A. es gerente de las compañías Cannabis Gold-Green, Agroindustrias Alcívar, Constructora Mónaco y de Latin Music Entertainment Latmusic. Julio César L. es socio en Cannmaná y Carniproducción.

Pero una de las empresas que más movimiento tiene es Agricomtrade. En 2018, Gjika adquirió acciones en esa compañía, que tiene como actividad la venta al por mayor de banano. Impex Fruit Quinientos Seis Sociedad Anónima, una empresa creada en Costa Rica, cuyos representantes han estado salpicados por los escándalos de Odebrecht, vendió sus acciones en Agricomtrade al albanés.

En Ecuador, Pablo H.T., exgerente de Agricomtrade, fue involucrado en un proceso por tráfico de drogas, pero luego fue sobreseído. Fue detenido en febrero de 2021 junto a otras cuatro personas en un camión lleno de cajas de banano que llevaban droga, en el cantón Valencia, provincia de Los Ríos. En su defensa, Pablo H.T., de 27 años, dijo que estaba en una tienda esperando que se enfriara el motor de la camioneta en la que circulaba cuando llegó el camión y se subió al mismo.

Esta empresa pasó de pagar $1.83 en impuestos en 2017 a $5.489,66 en 2022. El 2017 coincide con el inicio de Agricomtrade en sus exportaciones de banano. Pero entre 2018 y 2022 no registra más actividad de este tipo, según los registros aduaneros a los que accedió Plan V.

$15.342,62 pagó en impuestos el albanés en 2021. Fue el año que más ingresos registra. Después sus finanzas cayeron, según la base del SRI.

En 2017 esta empresa vendió la fruta a ocho importadoras internacionales. Entre ellas, estuvo la importadora china Dalian Runtong International Trade; la saudí Delicious Fruits Ltd; a la ucraniana Brokintercom LLC; a S Oil Commodities FZC de Emitos Árabes Unidos; a Singular Selection The Fruit Company de España; a OOO Omega de Rusia; y a Marni Fruit B.V, de Países Bajos.

De todas estas empresas resalta Alba Exotic Fruit sh. pk, una importadora albanesa, que llevó el banano ecuatoriano de Agricomtrade a los puertos de Durres (en Albania) y de La Valeta (en Malta). Pero esa firma albanesa ha sido acusada de narcotráfico en su país.

Una firma albanesa con conexiones en Ecuador

El 19 de agosto deL 2019, cuatro contenedores provenientes de Ecuador llegaron al puerto de El Pireo, en Grecia. Un operativo conjunto, entre agentes de la DEA y autoridades griegas, descubrió 500 kilos de cocaína escondidos en cajas de banano.

Pero para llegar a los grupos criminales de Albania, la DEA decidió realizar una entrega controlada en el puerto de Durres. Allí, trabajadores de Alba Exotic Fruit esperaban la carga, pero al abrirla solo encontraron paquetes de arroz. La trampa sirvió para capturar a algunos involucrados, pero no a todos.

Esto fue noticia en Albania el 28 de septiembre de 2019 porque se trataba de una incautación ‘récord’. Pese a ese hallazgo, Alba Exotic Fruit siguió con sus operaciones, según la prensa albanesa. Eduard Dauti, propietario de la empresa, no fue llamado a declarar y en una entrevista dijo que no sabía nada de los cargamentos ilícitos. Dauti tiene villas, pubs, restaurantes, hoteles, locales comerciales, solares y terrenos en su país. Mientras que su socio, Gentian Malindi, fue arrestado por estupefacientes, en 2013.

Ahora, Dauti está prófugo y es buscado internacionalmente, pero siguió con sus negocios bananeros. El 13 de julio de 2021 se encontraron 11,6 kilos de cocaína en la carga de esa empresa en el puerto de Durres y el 12 de octubre de ese año volvió a aparecer 10 kilos más en sus contenedores. Esos solo fueron tres de los seis casos de droga incautada a esa empresa entre 2019 y 2021 por un total de 181 kilos. Todos estos cargamentos llegaron desde Ecuador.

Tras el hallazgo de 2019, la prensa albanesa reportó que Alba Exotic Fruit había realizado 151 viajes con el mismo itinerario desde Ecuador, desde 2017. En un documento publicado por la exdiputada albanesa Jorida Tabaku, aparece uno de estos registros de embarque a nombre de Agricomtrade, la empresa de Gjika. “Es fácil para cada uno de nosotros calcular cuántos kilos de cocaína se pueden haber transportado. Uno de los criterios establecidos por el Bundestag está relacionado con el tráfico de estupefacientes y la transformación de Albania en una base de drogas duras y un nodo en el tráfico internacional”, dijo Tabaku.

Este fue el documento que la política albanesa Jorida Tabaku publicó sobre los cargamentos que llegaban desde Ecuador a Albania, a través de las empresas Agricomtrade y Alba Exotic Fruit.

En octubre de 2021, la Fiscalía albanesa procedió al embargo preventivo de la empresa. Alba Exotic Fruit tiene su sede en Kombinat, Tirana, y ha estado operando en el mercado desde 2011. Los registros aduaneros indican que esta empresa ha hecho negocios con otras ocho empresas ecuatorianas.

El abogado de Alba Exotic Fruit solicitó ayuda a las autoridades de la Embajada de los Estados Unidos, en Albania, respecto a una posible condena para los dueños de la firma albanesa. El defensor echó la culpa a la naviera.

No es la primera vez que empresas y empresarios albaneses estén involucrados en narcotráfico por exportar cajas de banano contaminadas con droga desde Ecuador. En 2019, una investigación conjunta entre Plan V y la Organized Crime and Corruption Reporting Project (OCCRP) reveló que un albanés -dedicado a la importación de bananos desde Ecuador y Colombia- siguió con sus negocios hasta 2018, a pesar de tener un juicio y una orden de captura en Ecuador desde 2015. En ese año fue acusado de contaminar cajas de banano con cocaína. Sin embargo, durante tres años más hizo casi 140 envíos de la fruta por la misma ruta. Arber Çekaj, el narco acusado, enfrentó un juicio por ingresar el mayor cargamento de droga hasta ahora hallado en Albania.

Dritan Gjika tampoco ha sido el único relacionado con una empresa exportadora de banano. Cherres se interesó también por Agricolasas, una empresa creada en septiembre 2021, en Guayaquil, dedicada al cultivo de banano. En octubre, es decir un mes después, Cherres compró las acciones de Hilario Rojas, quien ha sido gerente de algunas empresas de la sociedad ecuatoriano-albanesa. Cherres y su hijo son los únicos socios de esa empresa. Al igual que sus otros negocios, es una empresa sin movimiento económico ni pago de impuestos.

Un informe apunta a la mafia albanesa

Este lunes, 13 de febrero, La Posta difundió un informe de 145 páginas. Se trata de una investigación de la Fiscalía, del 17 de enero de 2022. El documento es el resultado de una investigación previa que la Unidad Especializada en delincuencia Organizada Transnacional e Internacional 1 (Fedoti) de la Fiscalía Provincial de Manabí abrió el 13 de mayo de 2021. Investigaba un presunto delito de tráfico de drogas, indagaciones que estuvieron a cargo de dos fiscales.

Pero nueve meses después, la Fiscalía solicitó el archivo de la investigación, el 12 de enero de 2022. Según esa institución se debió a que dicha Unidad había señalado lo siguiente: “no se ha logrado obtener elementos de convicción que aporten al proceso investigativo, debido a que su paradero actual se encontraría se encontraría en varias ciudades del país, así como en otros países, razón por la cual y por el tiempo transcurrido de investigación, solicito a usted Tcnl. que el presente sea remitido al señor agente Fiscal”. Con ese parte se procedió al cierre de esa investigación, según la justificación que publicara hoy la Fiscalía.

El informe hecho público contiene fotografías que los agentes habrían recolectado durante su seguimiento a Cherres y otros de sus supuestos cómplices en ese delito. Todo inicia con los seguimientos a las operaciones de la empresa Osakafish, de Manta, dedicada al procesamiento de productos pesqueros y que, según ese informe, estaría relacionada con la mafia albanesa. Cherres se lo ve salir de esa empresa, según la imagen difundida por La Posta. Otra de las reuniones se habría dado el 18 de mayo de 2021, en el edificio Sky Building, en Guayaquil, entre Cherres y las personas identificadas como HD albanés y HD Agrónomo, sobrenombres que pusieron los agentes a las personas de sus seguimientos. En ese documento también están las transcripciones de escuchas telefónicas donde Cherres habla con Danilo Carrera. Es una conversación sobre el ascenso del general Víctor Aráus en la Policía.

En ese informe, aparece nuevamente Dritan Gjika, que se lo ubica como el presunto líder de esa organización criminal, que incluye a Cherres. Los policías llamaron al empresario ecuatoriano como ‘HD petrolero’.

 

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