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Rodrigo Tenorio Ambrossi

Doctor en Psicología Clínica, licenciado en filosofía y escritor.

15/09/2015
Drogas y contemporaneidad: reto político y ético
¿Se ha pasado por alto la sencilla verdad de que el puesto que deja un micro traficante es inmediatamente ocupado por otro? Esta es la real historia que no cambiará mientras haya drogas que vender y clientes que la demanden. Llenar nuevamente las cárceles con pequeños traficantes ni es ni ha sido una buena alternativa. Ellos no son los responsables de la presencia de drogas en las calles.
08/09/2015
Guatemala vs Morales: ¿un ejemplo al mal ejemplo?
En esto consiste precisamente la corrupción: quienes afirman que nos comunican la verdad, de manera propositiva nos engañan. Dicen que es claro cuando en verdad es oscuro, dicen que algo vale cien cuando solo cuesta diez. Hablan de honradez, cuando son testigos y actores de robos y estafas de los que luego no saben nada. Con unción proclaman que se desviven por los intereses sociales cuando en verdad a la sociedad le entregan lo que sobra de sus ganancias.
01/09/2015
Iglesia, poder y pedofilia: el nuncio Wesolowski
Criminales como Wesolowski, el embajador del Vaticano en República Dominicana (y antes en Costa Rica y Bolivia), deben aparecer honestos, buenos y hasta santos escondiendo, sin embargo, con hábitos y suntuosas vestimentas litúrgicas una vida absolutamente pérfida.
26/08/2015
Reelección indefinida: ¿retorno al mega-relato?
Constituye un fenómeno interesante la “conversión” automática al modelo ideológico que se produjo en personas que ya habían recorrido otros andariveles absolutamente opuestos y que ahora fungen de apóstoles de la nueva fe. También el milagro de quienes, no sabiendo nada de nada, de pronto aparecen como iluminados corifeos de la nueva fe como si hubiesen sido beatíficos beneficiarios de alguna infusión de sabiduría única.
18/08/2015
Marcha y contramarcha
No es nada raro que el poder se vista con el ropaje de dueño y pretenda hacer del país una suerte de propiedad privada dispuesta para beneficio personal que se coloca el disfraz de una ideología asumida, esa sí, como propiedad privada. En ese momento, la supuesta ideología se convierte en pretexto para la violencia. Desde ahí, parecería lógico que se la defienda de unos supuestos ladrones (el pueblo) que amenazan con arrebatarle de sus manos.
10/08/2015
De Eco y los sofismas del poder
Tras la férrea coraza de una supuesta verdad, todo dogma oculta una inmensa debilidad negada. El dogma se torna indispensable para cerrar la puerta a la duda y sostener el poder de unos y el sometimiento de las mayorías. Dogmas casi elementales pero irrebatibles: si la propuesta proviene del presidente, no cabe duda alguna de su bondad y legitimidad.
04/08/2015
Diálogo, poder e imposición
El espíritu dialogal descarta, como condición primera, las proposiciones del poder que previamente impone como verdad inamovible el tema a ser discutido. Es decir, si una de las partes supuestamente dialogantes se asume a sí misma como la que ya posee la verdad, entonces la posibilidad de diálogo se frustra desde el inicio.
28/07/2015
Cuba y Estados Unidos: ¿inicio de la tolerancia?
En la realidad de la vida, las cosas en Cuba caminaron al revés del discurso oficial. De manera acelerada y constante, fue llevada al abismo de la pobreza en el que la única verdadera grandeza fue la identidad con el país en sí mismo, con su historia pero, en la práctica, un país lanzado al espacio inhumano y antiético de la pobreza y de la no libertad. Un país condenado al ostracismo.
21/07/2015
"Chapo" Guzmán: corridos al antihéroe
La patria de Octavio Paz se halla gravemente herida pues en buena parte de nuestro México lindo y querido se ha instalado con raíces profundas una anti cultura que exalta la violencia, la bienaventuranza del crimen organizado, el régimen del terror que resuelve los problemas con la violencia extrema y con la muerte. En ese territorio, "El Chapo" nació y ha levantado sus reales.
15/07/2015
Borra y va de nuevo
Algunos han seguido hablando del Papa, unos con entusiasmo, con sobriedad otros y hasta con cierto pesimismo no pocos. Porque el país político social, económico y hasta ético no va a cambiar. Quizás ni tendría por qué cambiar pues una golondrina no hace el verano ni un aguacero el invierno. El mundo sigue igual aunque no en la dimensión del pesimismo de Campoamor: Hoy como ayer, mañana como hoy, y siempre igual. Pese a todo, el cambio camina en múltiples dimensiones y sentidos y desde los diferentes actores sociales.

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