Back to top

Rodrigo Tenorio Ambrossi

Doctor en Psicología Clínica, licenciado en filosofía y escritor.

28/01/2019
¡Salvar a Venezuela!
Venezuela se ha convertido en el representante de las crisis éticas, políticas y económicas de América Latina: desde la Patagonia hasta la frontera norte mexicana. Por doquier el maléfico y atávico signo de la corrupción y de la deshonra política disfrazada de revolución.
17/01/2019
¿Del escándalo a la justicia?
Todo el mundo sabe ya que durante la política de las manos limpias y los corazones ardientes, proliferaron los corruptos y sus actos, que el gran equipo de Correa se alzó oficialmente con el santo y la limosna. Con el precio y sobreprecio de obras por las que se pagaron miles de millones sobre el precio real. Con el precio de obras que jamás se realizaron.
10/01/2019
Drogas y derechos humanos
El desconocimiento de los Derechos Humanos ha determinado que la propuesta de un mundo libre de drogas haya sido y siga siendo un soberbio fiasco. Esta guerra ha servido para que se persiga ciegamente a millones de usadores cuyos derechos han sido permanente y hasta severamente violados por instituciones gubernamentales y no gubernamentales.
03/01/2019
Nuevo año: ¿hoy como ayer?
Año nuevo, vida nueva, se dice en medio de la alegría de haber llegado al inicio de otro año. Pero la vida nueva no cae del cielo como el maná en el desierto. ¿Qué cambios radicales y auténticos se ha propuesto el presidente Moreno en su política social y económica? ¿Qué cambios ha provocado en su equipo de trabajo? ¿Qué nuevas políticas sociales ha anunciado para el segundo tramo de su gobierno?
17/12/2018
¿Qué acontece con las drogas?
Las drogas y de modo particular la mariguana y sus usos no deben convenirse en oscuro telón para ocultar los verdaderos problemas sociales. Tampoco es sano rasgarse las vestiduras ante un real conflicto pero del cual no se poseen verdaderos y actualizados datos como aquellos obtenidos mediante investigaciones académicamente válidas.
10/12/2018
País de las mediocridades corruptas
Confiamos en que con la descalificación de Glas, el primer vicepresidente defenestrado, se instalaría en el gobierno una nueva política administrativa sostenida en la ética de la honradez, de la lealtad y de la verdad. Creímos que el presidente Moreno, ahora sí, elegiría a un vicepresidente a carta cabal, honorable de tal manera que permitiese que en verdad se produjese un rompimiento epistémico y moral entre el pasado correísta y el presente morenista. Pero no. Eligió a una corrupta para sustituir a otro corrupto.
03/12/2018
Diezmos: corrupción y cinismo
Correa condujo la política al campo del más grande de los cinismos jamás vividos. Con su doble discurso, creó la escuela de la perfecta corrupción de tal manera que los suyos pudiesen actuar sin que aparezca su verdadero cuerpo. Saber delinquir sin dejar huellas, ser corrupto a tiempo completo y, sin embargo, ser visto como héroe de la honorabilidad. Tener las manos absolutamente sucias y, pese a ello, oler a santidad. El correato hizo de la política un perverso carnaval de disfraces.
26/11/2018
Presidente, ¿y las drogas?
Desde hace casi dos años, nadie habla de drogas en términos educativos y preventivos. Si los ministerios de Educación y de Salud cuentan con presupuestos que apenas si les permiten cumplir con sus propias obligaciones, mal se podría pensar que se dedicarían con ahínco y eficacia a las tareas de educación y prevención de los usos y al cuidado de los usadores conflictivos.
19/11/2018
¿Cuba hacia la democracia?
Cuba se quedó sin Batista pero también sin libertad, sin autonomía, sin mercados, sin capacidad para elegir entre lo bueno y lo mejor, entre el bien y el mal. Se quedó sin propiedad privada. A cambio, los Castro y sus adláteres se adueñaron de todo incluso del bien y del mal, de la verdad y del error.
12/11/2018
¿Quo vadis, Moreno?
Después de su éxito en la consulta popular, poco, muy poco ha cambiado en Moreno. Correa y sus fantasmas se han convertido en una especie de molinos de viento a los que se confunde con los verdaderos problemas del país y de su propio gobierno. En efecto, no vemos, y no porque seamos ciegos, que se haya dado suficiente importancia a procesos sociales como para que marquen cambios importantes en el manejo del Estado. Respetando ciertos pequeños eventos, el país no es objeto de una seria y profunda renovación.

Páginas