Back to top

Rodrigo Tenorio Ambrossi

Doctor en Psicología Clínica, licenciado en filosofía y escritor.

16/04/2018
¿Por qué los asesinaron?
Fueron allá como miembros de un medio de comunicación empeñado en su afán de proporcionar a la comunidad no solamente la realidad de un hecho, sino sobre todo, el análisis de las cosas que acontecen, sus razones e implicaciones, sus complicaciones. Es decir, llegaron allá con el único afán de re-conocer los aconteceres, de escucharlos con nuevos oídos, de mirarlos con los ojos especiales del comunicador social. No fueron en son de guerra ni de paz.
11/04/2018
Lula: ídolos con pies de barro
Nada queda de ese antiguo héroe que no sea el conjunto de sus últimas mentiras lanzadas a sus fanáticos, sin dejar de mirar el piso, porque sabe que ya no puede mirar a la cara de un país que colocó en él sus esperanzas. Con la mirada en el piso, ni él mismo logra convencerse de que no habla sino el último de sus discursos de verdades falsificadas.
26/03/2018
El plan nacional de drogas
Cuando se acepta la complejidad, se promueven espacios de reflexión a los que se invita a todos aquellos que pueden decir algo importante sobre el tema de las drogas. No se puede convertir en botín al silencio ni es dable arrojar a la basura los múltiples saberes ya construidos. Parecería que para el Proyecto no se habrían dado en nuestro medio y también en otros países importantes giros lingüísticos, actitudinales y políticos respecto a las drogas.
19/03/2018
Moreno: romper con un pasado perverso
Uno de sus mayores conflictos fue reconocer y aceptar que muchos sabían más y mejor que él incluso en aquello en lo que se consideraba el gran sabio y sobre lo que enunciaba la última palabra. No tuvo empacho alguno en optar por la violencia cuando corría el riesgo de que conociese la verdad. Para él el tema de la verdad se convirtió en una piedra en el zapato.
12/03/2018
No basta con la destitución
Vigilar y castigar. No leer ni entender ni analizar nada fuera del discurso oficial. El director de la Secom se transformó en un auténtico alcaide perennemente ubicado en la torrecilla principal del panóptico con la sacrosanta misión de detectar oportuna y sagazmente todo supuesto desvío ideológico que sus colegas periodistas, comunicadores y escribidores expresaban en los medios de comunicación, en todos, menos en los oficiales. Estos estuvieron destinados a confirmar la regla de la prepotencia que correspondió a Correa, el gran dueño y señor de la verdad.
05/03/2018
Política: el festín de lo corrupto
Pese a todo, es necesario que no nos resignemos a ser dominados por la fetidez de la corrupción. Es indispensable que todos nos unamos para rescatar la ética social y política que los corruptos la dejaron ir por el caño de las aguas servidas. Imperativo recuperar la ética de la verdad.
26/02/2018
¿Abrió sus ojos la justicia?
En sí mismo, Correa fue temeroso, débil e inseguro. Pero se ligó a un grupo que aupó sus ansias de poder y que le transmitió seguridad que él aprovechó bien hasta convertirla en fuerza irresistible. Pero la debilidad estuvo siempre ahí, por eso necesitó convertirse en auténtico dictador para que nada ni nadie pudiese permitir que asome su debilidad. Esa es la historia de todo tirano a lo largo de la historia. La tiranía no es más que una estrategia psíquica y social destinada, no a desbaratar la debilidad original del sátrapa, sino a esconderla y camuflarla.
19/02/2018
Presidente ¿y la herencia de corrupción?
Correa construyó un arduo sistema de complicidades para que su década sea ciertamente la mejor de las décadas en la que ganaron a manos llenas los ladrones de corbata y con títulos y con cargos de alta responsabilidad administrativa y que gozaban de la protección verborreica y furibunda de un presidente igualmente culpable por complicidad y encubrimiento.
14/02/2018
Presidente, el país exige cambios urgentes
Moreno habrá cumplido su primer año en el poder. Pero ni el país ni su gobierno se han descorreizado lo suficiente para que se produzca una verdadera ruptura lógica, ética, estética y política con el correísmo. Desde luego, no se trata tan solo de personas. Pero ciertamente se trata de esos personajes que ayer no más adoraban al dios Correa en los altares de la Asamblea, de los ministerios, de las embajadas, de las grandes empresas nacionales. En los altares de la Justicia.
06/02/2018
Si así llueve, que no escampe
Es absolutamente indispensable que se destape, de una vez por todas, la gran cloaca del correísmo para que el país se cure de su propia maldad y de la pérfida política de una década atravesada por la fatuidad perversa del discurso de las manos limpias.

Páginas