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Rodrigo Tenorio Ambrossi

Doctor en Psicología Clínica, licenciado en filosofía y escritor.

27/11/2017
El esperado retorno de Correa
Correa, el salvador, el constructor del verdadero país, el que lo esclavizó al infinito monólogo de su poder. Él que borró todo aquello, legal o administrativo, que pudiese entorpecer el curso arrollador de su deseo, de su capricho, de su venganza. Por más de una década sometió al país al monólogo infinitamente cansino de su capricho y de su insaciable narcisismo. Él, el salvador de un pueblo esclavizado al imperio de la mentira.
20/11/2017
De la justicia maquiavélica a la justicia real
En medio de esta batahola de podredumbre no hay lugar para las quejas de pobres y desvalidos, de aquellos para quienes no existen paraísos de ningún orden, ni siquiera espacios para su voz. Hay muertos y desaparecidos que siguen clamando por una justicia que fuera tan pérfidamente organizada y blindada. Cuando alguien reclama por los abismales sobreprecios de las obras, cínicamente le responden: pero hay excelentes carreteras.
30/10/2017
¿Cuándo los cañones apuntarán a Correa?
¿Cómo alguien puede tener sus manos limpias si permite que sus ministros, sus jueces, sus contralores, sus procuradores, sus legisladores conviertan al país en su propiedad privada? Quizás se haya producido una suerte de desliz metafórico entre el nombre del movimiento Alianza PAIS y la captura del país como propiedad privada. De hecho, tanto Correa como AP se consideraron propietarios del país.
18/10/2017
Violadores de alumnos
De entre todos los crímenes posibles que atentan a la intimidad y libertad de niños y niñas, los abusos sexuales y, sobre todo, la violación es el peor de todos porque es eminentemente destructor de todos los sistemas simbólicos que sostienen su vida. Por ejemplo, unos niños, inconscientemente, empezarán a tener serios problemas en el aprendizaje. Otros se tornarán retraídos y taciturnos, dejarán de jugar y perderán la capacidad de vivir la risa y la espontaneidad.
12/10/2017
Evo Morales y las enfermedades del poder
Al presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, como suele acontecer con todos aquellos que tienen sangre de dictadores, le vale un comino la decisión popular. Él quiere ser reelegido y punto. ¿Berrincho de niño que no quiere dejar un juguete con el que se ha divertido pero que ya no le pertenece?
04/10/2017
Fortalecer la consulta
El castigo político de por vida a los corruptos y corruptores constituye una buena estrategia de sanidad elemental. Sin embargo, se ha puesto el acento únicamente en la corrupción económica y no en otras como, por ejemplo, en la jurídica que ha causado y sigue causando tanto daño e incluso mayor que la económica.
29/09/2017
Consulta popular y descorreización del país
Devolver las corridas de toros a la capital para que su plaza no luzca muerta y abandonada no puede tener la misma importancia como derogar, de una vez por todas, leyes o decretos impuestos por el correísmo con la clara finalidad de suprimir derechos o controlar libertades.
21/09/2017
Voyerismo político: ¿el otro lado de la ética?
El mundo que nos rodea nunca es translúcido y la verdad nunca se presenta a nosotros tal como supuestamente es o pensamos que debería ser. No existe la verdad absoluta y, de existir, sería inaccesible. Toda verdad, chica o grande, política o religiosa, personal o social, toda verdad se halla rodeada de misterio y de cierta dosis de engaño. Los dictadores se creen la excepción, por eso se adueñan de todo pensar y de todo decir.
13/09/2017
Torpedear la democracia
La democracia se sostiene en la alternabilidad de los gobernantes. La reelección indefinida va en contra del espíritu mismo de la democracia porque, salvo alguna excepción, está destinada a construir, alimentar y sostener el caudillismo y con ello, la impunidad, la intolerancia, el salvajismo político.
06/09/2017
De cómo olvidarse de la corrupción
El corrupto invierte los códigos que sostienen la vida cotidiana. Es decir, los códigos mediante los cuales los sujetos se relacionan entre sí sobre la base de la veracidad de lo que se afirma y que se transmite al otro. Lo primero que se corrompe es, pues, el lenguaje hasta el punto de crear un nuevo sistema comunicacional sostenido en la mentira.

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