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Correísmo

Tag: Correísmo

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La oposición correísta
Debilitar a las Fuerzas Armadas se vuelve una exigencia si el correísmo calcula actuar desde la oposición. Sobre todo, si quiere conseguir impunidad desde las calles, como pretende hacerlo Cristina Fernández de Kirchner en Argentina. Liderar la movilización social en un gobierno de distinto signo político es una apuesta conveniente para planificar el regreso. Y lo último que quieren los correístas es que les midan con la misma vara represiva que ellos han aplicado.
El espectáculo de las firmas
¿Cómo esperan que creamos los ecuatorianos que, para armar este teatro de megalomanía y arribismo, estas fanáticas dispongan, como han dicho, de un ejército de más de 7 mil personas? Eso querría decir que dispusieron de 32 voluntarios para cada uno de los 221 cantones o 6 para cada una de las 1149 parroquias de todo el Ecuador. Eso es totalmente ridículo. Ni la Iglesia Católica, ni la Coca Cola tienen ese nivel de organización.
¿Reelección indefinida y democracia?
Quieren ser presidentes de por vida. Legisladores de por vida. Alcaldes de por vida. Y finalmente morir en olor de santidad, rodeados de honores por los inconmensurables servicios que prestaron a sus allegados ególatras. ¿No se tratará, acaso, de una posición política eminentemente perversa?
Estado de arbitrariedad
Que luego de doscientos años de vida republicana el país no cuente con un sistema electoral confiable es una vergüenza. La transparencia electoral es una condición básica para cualquier forma de convivencia social democrática, del signo ideológico que sea. Es lo mínimo que puede exigir un conglomerado humano que ha decidido procesar sus conflictos sin echar mano de la ley de la selva.
Burundanga verde flex
Desde aquel fatídico día en que la izquierda ecuatoriana cargó en hombros al doctor Velasco Ibarra para entronizarlo en Carondelet, allá por 1944, no ha cesado en su ilusión por encontrar al caudillo que conducirá al país a los idílicos parajes de la revolución. Basta una retórica izquierdosa para que corra detrás del primer bendecido por la fortuna electoral.
Pensar el “día después”
Seguimos jugando a lo que venga; “ganemos y después veremos”; sigue imperando la improvisación, el inmediatismo, la apuesta al péndulo, a los asesores de imagen, a que haya segunda vuelta electoral. Se sigue invocando las ideologías, cuando hay una gran crisis en este terreno.
La ley Cayambe
Después de casi una década de vivir del correísmo, Fausto Cayambe asegura que las críticas le provocan daños emocionales y que ser criticado por la opinión pública o por los adversarios ideológicos debe ser prohibido y perseguido por la ley. Siguiendo la influencia del fraseo ridículo del “linchamiento mediático”, Cayambe propone para esta figura el nombre de “bulling laboral”.
La verdad como artimaña
Enancados en una retórica radical, maquillada de izquierda y anti estatu quo –como todo populismo que se respete- los discursos de estos regímenes llegaron para colonizar la esfera pública, demostrando que el acto más relevante de sus proyectos refundacionales es la campaña de comunicación permanente con la que han posicionado tierra adentro su versión del infierno y el paraíso.
Contra la izquierda
Son sensibles. Tienen responsabilidad social. Llegan al fondo de las cosas porque no son tontos. Ni un pelo de tontos. Admiran a diferentes personajes históricos por quienes sienten una especial cercanía porque son un poquito como ellos: Allende, compañero; Che, compañero. Escriben de todo; hasta poesía. Hacen la venia. Son revolucionarios. Son ecologistas y son pacifistas.
El correísmo es fascismo
El correísmo es hoy un capitalismo de Estado. Su modelo empresarial público busca convertir a la economía ecuatoriana en un sistema donde se estatiza los aportes del Estado a entidades públicas no estatales y se confisca lo privado. Representa lo más agrio del capitalismo de Estado porque se considera dueño de las asignaciones constitucionales a los municipios y a los demás gobiernos locales, a las universidades públicas y cofinanciadas, a los jubilados en forma de pensión y, próximamente, de los sueldos del funcionariado público.

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