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Correísmo

Tag: Correísmo

219 historias encontradas
La trampa del nulo
Somos millones los ecuatorianos que sostenemos que el Consejo de Participación es una falsificación de la democracia que facilitó la institucionalización de la corrupción durante la década ganada. Pero estos millones de ecuatorianos no podemos caer en la trampa de dividir el voto para el ascenso correísta.
El exorcismo a Carondelet (La muerte cruzada)
Los altos funcionarios de la Presidencia aún piensan que puede volver. Que tiene 30% de votantes a su favor. Que el trabajo de sacarlo del horizonte no está hecho en su totalidad. Todos los funcionarios que rodean a Moreno han sido contagiados de esa sensación de la vuelta del correísmo; claro, si no se apoya a Moreno. Por eso meten miedo a todo nivel. Medios, empresarios, académicos, encuestadores han sido contactados.
Así afectó el correísmo al Seguro Social Campesino
Las recetas tecnocráticas y, para algunos, con rasgos neoliberales aplicadas por el correato durante sus diez años en el poder cambiaron, no siempre para bien, varias instituciones. El Seguro Social Campesino es una de ellas, que perdió muchas de sus características originales en beneficio de una visión centralizada cuyo trasfondo fue desmovilizar a los campesinos de todo el país.
La autonomía de las mujeres
Las mujeres pueden no ser un obstáculo obvio para el extractivismo –como son los indígenas y ecologistas en general–, pero sí atentan contra la esencia del poder político en toda la sociedad. Se salen de aquel libreto tecnocrático que les asigna funciones subordinadas a los distintos actores sociales. Contraponen unas lógicas diversas y versátiles –y por lo tanto inasibles e indescifrables desde el poder convencional– al Estado patriarcal.
¿Del escándalo a la justicia?
Todo el mundo sabe ya que durante la política de las manos limpias y los corazones ardientes, proliferaron los corruptos y sus actos, que el gran equipo de Correa se alzó oficialmente con el santo y la limosna. Con el precio y sobreprecio de obras por las que se pagaron miles de millones sobre el precio real. Con el precio de obras que jamás se realizaron.
El áspero blindaje a Moreno y la Constitución correísta
Se abre el camino para un opositor mucho más radical y de cuerpo presente. Y este ya no dependerá de ideologías sino de hacer oposición a un gobierno que tiene todavía muchas deudas de su pasado correísta y de una transición que tiene ya como cuento el orden, la mejora económica, la lucha contra la corrupción, la limpieza de los organismos de inteligencia y la creación de nuevos para que combatan la corrupción y el narcotráfico. El riesgo del silencio empieza a sentirse.
El nuevo enemigo de Lenín Moreno
Lenín Moreno ya no tiene un enemigo creíble. O al menos vendible. El monstruo con pies de barro, hábilmente moldeado en estos meses, se desplomó. Enjuiciar y encarcelar a los ex funcionarios del anterior gobierno por actos de corrupción, por el caso Gabela, por los abusos de poder o la manipulación de la justicia deja de ser una necesidad política. Se vuelve un simple acto de higiene pública.
¿Quo vadis, Moreno?
Después de su éxito en la consulta popular, poco, muy poco ha cambiado en Moreno. Correa y sus fantasmas se han convertido en una especie de molinos de viento a los que se confunde con los verdaderos problemas del país y de su propio gobierno. En efecto, no vemos, y no porque seamos ciegos, que se haya dado suficiente importancia a procesos sociales como para que marquen cambios importantes en el manejo del Estado. Respetando ciertos pequeños eventos, el país no es objeto de una seria y profunda renovación.
Un beduino en Carondelet
Moreno no marca el ritmo de la administración pública. Cada sector –o cada ministerio– maneja sus propios tiempos. Tal vez el objetivo de esta permisividad era romper con el centralismo y la verticalidad del gobierno anterior, cuando los ministros eran simples amanuenses. Pero esta asincronía puede terminar en una fragmentación caótica. Aunque suene a perogrullada, alguien tiene que dirigir la orquesta. En un Estado moderno se supone que el presidente lleva la batuta.
Los cuatro silencios de Lenín
El Presidente no se pronuncia acerca de los cuestionamientos a Santiago Cuesta (por tema petrolero e insultos a periodistas), Andrés Michelena (en su participación en los contratos en la era de la Secom de Fernando Alvarado), Johanna Pensantez y Lady Zúñiga (en su papel en el caso Gabela), Humberto Cholango (cercano al correísmo desde antes y con el movimiento indígena), Paúl Granda (por varios casos, como la fuga de Fernando Alvarado, en los que no ha logrado salir ileso).

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