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¿Por qué están cerradas las escuelas?
Andrés Quishpe
Ni viven ni dejan vivir
Dentro de sus libertades, está bien, no se vacunen, pero no pongan en riesgo la vida de los demás, al no utilizar mascarilla e ir por la vida como si nada pasara alrededor. Afortunadamente, según estudios realizados por empresas de marketing digital, en el Ecuador, los antivacunas llegarían a un 4%
Aborto: otra vez el laicismo
La reactivación de una concepción religiosa de la política –no solo en el Ecuador, sino en todo el planeta– amenaza los derechos y las libertades más fundamentales de la humanidad. La misma idea moderna de que la fuerza de lo público radica en su neutralidad confesional está en riesgo. Sin embargo, hay sectores que quisieran borrar de un plumazo a la propia Revolución Francesa.
Ecuador, autopista para el tráfico de armas
Mario Pazmiño Silva
¿Justicia esencialmente corrupta?
Rodrigo Tenorio Ambrossi
La cabeza de Quentin Tarantino y otros cuentos de Julián Herbert
Ernesto Carrión
La impronta del lobo
Álex Ron
Negocios son negocios
¿Qué hace la diferencia entre los distintos gobiernos ecuatorianos que han mantenido esta misma política comercial? Pues únicamente los beneficiarios de los negocios. Se trata de grupos o sectores empresariales que se enfrascan en una competencia despiadada para quedarse con la mayor parte del pastel.

Cuando Deng Xiao Ping popularizó su célebre frase sobre la importancia de que un gato cace ratones no estaba haciendo filosofía china, como muchos supusieron. Simplemente reafirmó uno de los dogmas más concluyentes del capitalismo: los negocios no tienen ideología. Allí donde hay ganancia únicamente importa el color de los billetes. Deng estaba trazando la ruta de la nueva potencia capitalista del planeta.

¿La visa es un requisito para ser juez?
De ninguna manera el Consejo de la Judicatura puede ceder nuestra soberanía para transformar la visa de turista a Estados Unidos, en un documento que denota probidad, ética y valía, esto como requisito indispensable para que un juez pueda ejercer su rol y “administre justicia en nombre del pueblo soberano del Ecuador”.

Han transcurrido casi 192 años desde que el Ecuador se independizó y 200 años desde que se liberó, pero hay quienes, aún, no entienden el intenso significado de ello.

Cadena de favores
La ecuación es más sencilla de lo que parece: esos dueños de los medios que han sido premiados con altos cargos representativos del país en el mundo, ¿qué van a hacer cuando sea necesario debatir, reflexionar o criticar una u otra decisión que tome el gobierno y afecte a la mayoría de ciudadanos?

Ya es un hecho y no un asunto aislado: el presidente de la República ha decidido nombrar (ya vamos a hablar de los sinónimos de este verbo) a representantes de los medios de comunicación como embajadores en países importantes.
Al gerente de una estación nacional de televisión lo nombró embajador en Londres, capital del Reino Unido. Al hijo de un influyente entrevistador de radio le dio el cargo de embajador en la Unesco, con sede en París. A la esposa del gerente de un importante periódico guayaquileño la nombró embajadora en El Vaticano.

Verdad y política: relación imposible
¿Cómo fue posible que alguien, a vista y paciencia de las respectivas autoridades y filtros de control, se lleve el santo y la limosna sin que nadie se dé cuenta y lo denuncie?

Por cierto, no seríamos los eternos pedigüeños de ayuda internacional si no estuviésemos construidos desde y con la corrupción. Además, parecería que ya hemos perdido la capacidad incluso de avergonzarnos e incluso de conmovernos ante las cifras de millones de dólares con los que unos cuantos se han enriquecido robando al país, robándonos a cada uno de nosotros. Y esos grandes ladrones viven en paz: se divierten, se pasean por el continente. Incluso algunos dan conferencias sobre política y honorabilidad por las que reciben pingües honorarios.

La protesta social
En nada ayuda posiciones como la de estigmatizar o descalificar la protesta social o de anticipar el uso de la fuerza pública para enfrentar a los que considera Carondelet como ‘anarquistas’.

El Ecuador es una bomba de tiempo y corresponde al Gobierno y a los diferentes actores políticos y sociales desactivar, mediante un diálogo franco y directo, esa amenaza que podría no solo afectar a la ya deteriorada economía doméstica, sino también a la actual crisis sanitaria motivada por la Covid-19 y la propia estabilidad democrática del país.

El lassista mensaje de año nuevo
Nos recuerdan que el indio bueno es el que sigue los preceptos del buen salvaje: el que no se queja, el manso, el que no protesta, ese que es obediente al patrón blanco. El Felipillo, la Malinche... El que vota en la asamblea por las leyes que convienen al “amo patrón” o el que le cubre sus fechorías…

¡Feliz año nuevo! Les deseo amor, paz, “éxito” (el término de moda) … pero en el 2022, no olviden, ecuatorianos, a su “enemigo público número uno” “al que quiere tumbar al Gobierno...” 

Cómo fabricar un adversario
Si Leonidas Iza no logra reposicionar al movimiento indígena –por encima de su imagen personal– como uno de los principales contradictores del Gobierno, sufrirá un desgaste irreversible.

Que el Gobierno tiene por delante un panorama complicadísimo es una obviedad. Entre los problemas estructurales y los coyunturales tendrá que hacer gala de una prodigiosa capacidad para la acrobacia y la mimetización si no quiere caer en el viejo pantano de la inestabilidad permanente.

Lucha contra la corrupción, algo más que iniciativas particulares
Si lo que se busca es una política pública de Estado y no de Gobierno, que trascienda las venganzas y los egos, se requiere de una multiplicidad de actores de la institucionalidad pública, así como de la sociedad civil, la academia y la cooperación internacional.

Pensar la lucha contra la corrupción como una política pública de Estado no debería generar urticaria, ni ser motivo de reproche por parte de algunos sectores de la sociedad civil que por diferencias o animadversiones ideológicas y políticas con el actual Gobierno pretenden deslegitimar –de entrada– cualquier intento de autodepuración en el Estado.

La sutil destrucción de diario El Comercio
Cuando la familia Mantilla vendió a González el diario El Comercio de Quito había algo oculto en el comprador: usar al periódico, entonces influyente, para conseguir más frecuencias de televisión y radio, que es lo que, en realidad, más le interesa.

Diario El Comercio, otrora uno de los periódicos líderes en el Ecuador, está tocado de muerte.
               El influyente medio, que escribió páginas históricas con grandes periodistas en diversas etapas de la vida republicana, va desmoronándose de a poco desde 2014 y 2015, años en los que se gestionó la compraventa del diario y que, sin que sea una coincidencia, empezó a suavizar su dura línea editorial contra el gobierno de Rafael Correa: hubo episodios en los que fue evidente el sometimiento al poder político.

Política de esclavos
Borregos o autómatas es lo que quiere Iza, tan parecido a Correa en su dogmatismo, su estrechez mental y su egolatría. Como buen líder fundamentalista, considera que su misión en la vida es la domesticación de los demás, sean estos seguidores de su fe o gentiles.

Si, como sostiene José Martí, la libertad es el derecho de una persona a ser honrada y a decir lo que piensa sin hipocresía, queda claro que la política ecuatoriana es una política de esclavos.
En este medio todos son esclavos de algo. Esclavos de su ego, de su afán de riquezas, de sus dogmas y prejuicios, de su miedo. Esclavos de su ignorancia, de su tontería, de su ineptitud. Esclavos de sus resentimientos y sus ansias de poder.

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