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¿Cómo llegó Daniel Noboa a la presidencia?
Patricio Moncayo
¿Cómo llegó Noboa a la presidencia?
No es posible saber si Noboa llegó a la presidencia por méritos propios o por causas fortuitas. Si las circunstancias en las que obtuvo esa victoria, pesaron más que sus méritos, incluido el asesinato de Fernando Villavicencio.
¿Diana, una sola vuelta?
Puede ser que la fiscal Salazar no esté interesada. O no acepte propuesta electoral alguna. Pero ella puede considerar que, en tiempos como estos, se necesitan de personas que de verdad quieran cambiar para bien nuestro país.
La reelección de Noboa sufrió un esguince
Juan Cuvi
Noboa, el saboteador
Álex Ron
Venezuela: el estrés de nuestra región
Aldo Lorenzzi Bolaños
Édgar Freire
Fernando López Milán
El pueblo votó y discriminó. Reflexionó, pensó y decidió
Hay muchas inquietudes que se me ocurren, pero la que más me resuena es si en las regiones donde gana el NO hay una fuerte presencia de los grupos de delincuencia organizada y si, por ello, sus intereses han permeado esas sociedades.

Los resultados preliminares de la consulta popular y del referendo del pasado domingo indican lo que expreso en el título de esta columna: el pueblo ecuatoriano votó las 11 preguntas tras validarlas o negarlas conforme su reflexión y decisión. No hubo la plancha del “once veces no” propiciada por el correísmo y otros colectivos. Tampoco obtuvo el “voto todo sí”. Hubo una diferenciación en las respuestas del soberano y esto es digno de celebrarlo. Pues muestra a un pueblo que duda de la propaganda, de las cantaletas y de los sermones simplistas.

Corrupción: entre el descaro y el negacionismo
Lo más probable es que la próxima entrega de la saga nacional de la corrupción esté lista. El caso Enchilada –o cualquier otro nombre con que lo designe Diana Salazar– expulsará pus a borbotones… y algunas pistas del dinero robado.

Que durante el gobierno de Rafael Correa se montó una red de corrupción inédita en la historia del Ecuador no le suscita dudas prácticamente a nadie. Las pruebas se multiplican como hongos. Y algunas evidencian unas prácticas que bordean la irrealidad, como las que han sido denunciadas en el juicio a Carlos Pólit.

El buen negocio de la corrupción
Cuanto más tiempo se disfruta de los inmensos beneficios que otorga el poder, también más poderosa se torna la vida. Ya nadie se atreverá a preguntarte dónde salió todo ese dinero que, por cierto, no cayó del cielo.

Era el tiempo en el que un líder político no cesaba de hablar de su maravillosa política caracterizada por la seguridad incuestionable de las manos limpias y de los corazones ardientes de él y de cada uno en su inmenso equipo de colaboradores y subalternos de toda índole, en el complejo ordenamiento de los cargos y sus actividades.

Noboa, la diplomacia y el autoritarismo con viraje a la derecha
No hay que autoengañarse, sería ingenuo pensar que el Presidente Noboa y su equipo de gobierno optan por convicción en combatir la impunidad y la corrupción, cuando hasta no hace mucho el mismo mandatario promovió y defendió un pacto de gobernabilidad, al que calificó de tregua, con el correísmo.

Que nadie nos venda gato por libre.

Ecuador, entre haciendas y asilos
La bravuconada tiene un precio alto y tendremos que pagarla todos, porque la indemnización que pedirá México será alta y los daños a la imagen de nuestra nación son incuantificables. No los pagará la Corporación Noboa ni el “Chito” Vera.

¿Cómo comienza el fascismo? 
Primero fascinan a los tontos. Luego amordazan a los inteligentes.
Bertrand Rusell

Robespierre: adiós a Mauricio Samaniego
Sin duda la partida de Robespierre-Mauricio Samaniego, “Caretas”, “Cepillín”… deja un hueco en el corazón, para muchos uno quizás tan grande como ese inmensa y espectacular caverna que hicieron los compañeros para sacar del penal al Arturo.

Marcial viene un día a mi casa y me dice:
-Cayó el Robespierre. Todo se cancela
Ante tal respuesta, me quedo de una pieza. Todo lo planificado por semanas, organizado por varias unidades, preparado en detalles, se cancela… se aplaza… definitivamente, también cae. 

En memoria de un gran cineasta
Hace una semana falleció Mauricio Samaniego. Militante de Alfaro Vive Carajo desde joven, optó por dedicarse al cine una vez que salió de la cárcel. Nunca renunció a su identidad subversiva, pero hizo del séptimo arte su mayor pasión.

Hay que esperar a que corra harta tinta y harto tiempo para entender el trasfondo del incidente diplomático entre Ecuador y México. Lo único cierto es que el caso huele más feo que bacinilla de gallinazo. Pocas veces en la historia se ha visto a tantos políticos hacer y decir tantas barbaridades e incoherencias en tan poco tiempo. Algo oscuro está ocurriendo.
Con el juico a Carlos Pólit en una corte de Miami sucede algo similar. Con el pasar de los días irá apareciendo información que esclarezca una de las mayores tramas de corrupción instaurada en el país.

El narco fascismo latinoamericano
El gobierno ecuatoriano, además de explicar su punto de vista ante los países amigos, deberá liderar una acción regional para incorporar disposiciones claras a nivel del derecho internacional que eliminen la potestad de las embajadas de dar asilo a delincuentes.

El actual populismo latinoamericano reedita en muchos aspectos el fascismo de Mussolini. La creación del fascismo se apoyó en una organización delictiva conocida como las “Camisas Negras”, organizada al finalizar la Primera Guerra Mundial. como una organización paramilitar, en Italia. Ahora, en el siglo XXI, sin considerar los cambios ocurridos con la globalización, varios presidentes latinoamericanos han establecido una alianza fáctica y soterrada con el narcotráfico y otras mafias de delincuencia organizada.

Réquiem por Mauricio
Hace pocos días murió Mauricio Samaniego, dejó algunos documentales donde plasmó su dramática experiencia y por otro lado nos dejó el recuerdo del chico soñador y bromista que no se amilana ante los tiranuelos.

El molino ya no está, pero el viento sigue ahí todavía. 
Vincent Van Gogh, Cartas a Theo.

La estupidez
A la provocación de un poder extranjero que se hermanó con un sentenciado y su socio prófugo, que copió su narrativa y la asumió como argumento propio, no se le debió responder desde la estupidez.

Hay acontecimientos  que a uno le dejan en pausa, en el silencio sordo, con la voz sin fonemas y sin capacidad de grito. Ese estado de asombro o perplejidad, el “freeze frame” cinematográfico o fotograma congelado, lo provoca la estupidez humana.

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