Back to top
  
Reconstituir el principio de autoridad en América Latina
Aldo Lorenzzi Bolaños
Proforma presupuestaria
Seguimos apostando a esa visión retrógrada neoliberal de ver al Estado como un ogro al que hay que minimizar para que, a nombre de una supuesta libertad, el pez grande termine comiéndose al chico.
Crimen organizado: el dilema de la guerra y la paz
Ya le declaramos la guerra interna al crimen organizado, pero no sabemos qué hacer con las causas que lo generan. La violencia criminal es solamente el epifenómeno del narcotráfico.
Cambio climático: dejar de filosofar
Julian Estrella López
¿A qué huele Quito?
Fernando López Milán
IVA y Carnestolendas
Alexis Oviedo
Los riesgos indeseados de la guerra interna
Juan Cuvi
En el bulevar
“Jefe, jefe, me pregunta uno de ellos, ¿qué día estamos?”. “Miércoles”, respondo. “Uuuh, concluye él, hemos estado fuera del espacio”, y avanza hacia abajo con su compañero coreando una canción de salsa, que difunde a todo volumen el parlante negro que carga en la mano derecha.

Caminar es bueno. Y mejor todavía si la caminata se acompaña con ejercicios de fuerza como levantar pesas o hacer lagartijas. Yo camino cinco días a la semana y hago dominadas —dos series de ocho— en la barra que no hace más de tres semanas el Municipio de Quito instaló en el bulevar de la avenida 24 de Mayo. Mientras aflojo los músculos para iniciar mi segunda serie, se me acercan dos hombres con cara de seguir de juerga a las seis y media de la mañana. “Jefe, jefe, me pregunta uno de ellos, ¿qué día estamos?”. “Miércoles”, respondo.

Violencia extrema
El asesinato de Fernando Villavicencio sigue clamando justicia. A una Justicia que tiene los ojos vendados y los oídos sordos.

Finalmente, contra viento y marea, a alguien se le ocurrió legitimar la tenencia de armas, supuestamente, para su personal protección. Pero, tal como se había previsto, peligrosamente se ha incrementado el número de muertes violentas. Particularmente en ciertos lugares de la costa. En ciertos espacios de nuestra sociedad, la vida no vale nada. Y, lo que es más grave, se ha incrementado la convicción de que cada quien está autorizado a hacer justicia por mano propia.

La historia la construimos nosotros
Gracias a la firma de la paz, sostiene el general Gallardo, se abrió la posibilidad de vivir en paz y dignidad con el pueblo peruano, “con el que existen afinidades de sangre y cultura, y con el cual se pueden establecer intercambios mutuamente beneficiosos” en distintos campos.

El libro Guerra del Cenepa del general José Gallardo Román (r) recoge de manera documentada los hechos, circunstancias y acciones que permitieron al Ecuador restañar las heridas que provocó la usurpación de nuestro territorio en 1941-42.
El país, sin duda, no estuvo preparado ni política ni militarmente para entonces. La década de los 30 fue sacudida por golpes de estado provocando un desangre nacional que fue aprovechado por el Perú.

Desacato
Más allá, de la consulta popular, la minería y los impactos sociales y ambientales en la Biosfera del Chocó Andino, está la credibilidad en los procesos democráticos el Ecuador y de las instituciones que conforman el Estado ecuatoriano.

El desacato significa no obedecer una orden judicial, en este caso el dictamen de la Corte Constitucional del Ecuador y el deseo del pueblo, quien es el mandate, que a través de la consulta popular el año pasado expresó su desacuerdo con la pretensión de desarrollar proyectos de explotación minera metálica en Quito.

Consulta popular más “gobierno candidato”, ¿igual a reelección?
El “Proyecto Noboa” impulsa la unidad nacional en torno a la paz, y cuyo principal framing de campaña (el “Caballo de Troya electoral”) para este referéndum y consulta popular, así como para la venidera elección presidencial de 2025, es el robustecimiento de su legitimidad de origen patrocinada por la “guerra interna”: un estado de excepción prolongado.

 

El correísmo, desesperado, ya está en la lucha por sobrevivir
Son tantos los procesos, investigaciones y sospechas, que ya es un lastre para cualquier intento político de regresar al poder. Correa tiene más de 40 investigaciones. Estados Unidos indaga en lavado de dinero. La Fiscalía tiene abierto el caso Metástasis y cada vez es más evidente una conexión de ciertos miembros con el crimen organizado y el narco.

Lo que está sucediendo con el correísmo es peor que la separación (o traición dicen ellos) de Lenín Moreno.
Es relevante lo que suceda con ese grupo de fieles seguidores de Rafael Correa porque, pese a que algunos de sus opositores no lo quieran reconocer, todavía son la mayor agrupación política. Esto pese a que ha dejado una larga estela de corrupción y desgracia a la nación. Y que todavía la vemos, y otros todavía la sufren.

¿Qué sabe el doctor Hurtado que no sabemos los demás?
Cuando las alarmas son exageradas las suspicacias se alborotan en proporciones similares. ¿Qué realmente está sucediendo con la economía y las finanzas del país? ¿Qué saben estos personajes de marras que se lanzan al ruedo mediático con tanta certeza y desenvoltura? ¿Hay, en efecto, un riesgo real para la dolarización?

¿Qué significa que un ex presidente de la República y tres connotados economistas de derecha, algunos de los cuales ocuparon importantes cargos públicos en gobiernos pasados, declaren que de no aprobarse el alza del IVA y la eliminación del subsidio a los combustibles la dolarización podría desplomarse? Pues que de entrada pretenden bloquear cualquier alternativa posible que le permita al país salir de la grave crisis financiera que enfrenta. Ni más ni menos.

Técnica y política
Ninguna decisión de un gobierno, se refiera esta a la economía, la salud, la educación, la seguridad o a cualquiera de las áreas en las que interviene, puede ser exclusiva o primordialmente técnica. Despolitizar la política es imposible y pretender convertirla en un asunto técnico es pretender acabar con ella.

Siempre que un gobierno se apresta a tomar medidas económicas, la voz de los economistas se alza para recomendar al gobierno que la decisión que tome sea técnica y no política. Lo que quiere decir que la política económica, para ellos, no es una cuestión política. La paradoja es evidente. Al menos por dos razones: la primera es que quienes toman tales decisiones son políticos y, la segunda, que tales decisiones se refieren al manejo del poder del Estado, es decir, del poder político.

Desaguisado monumental
Resulta inconcebible que el Ecuador se involucre militarmente de manera indirecta en un conflicto armado ajeno y distante facilitando armamento a través de una tercera potencia a uno de los contendientes, más aún si es mediante un mecanismo opaco y con subterfugios y desconociendo los acuerdos usuales para este tipo de transacciones.

La riesgosa luna de miel que vivimos con Estados Unidos, por la ingenuidad con que solemos proceder en materia de política exterior, puede causarnos graves problemas.  Para citar un caso emblemático, a mi juicio monumental, el del inaudito e inadmisible acuerdo al que el gobierno ha llegado para entregar “chatarra bélica” de origen ruso a Washington a cambio, se dice, de material militar moderno a nuestras fuerzas armadas.

Bukele, más que cárceles
Los mismos ciudadanos con policía y militares pedían que pare las masacres. El Salvador era uno de los países más violentos del mundo. Tenía sitios tomados por grupos delincuenciales. Los tatuajes para los salvadoreños se volvieron sinónimo de peligro, es por ello que hasta ahora el personal de seguridad mira con sospechas a ciudadanos que tienen algún tipo de marca.

Nayib Bueno fue reelecto presidente de El Salvador, con más del 90% de aprobación. Según sus críticos no tenía opción de ser nuevamente candidato, todo lo amarró.

Páginas