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violencia carcelaria

Tag: violencia carcelaria

6 historias encontradas
Los capos se ríen de los estados de excepción
En el caso del Decreto 224, del presidente Guillermo Lasso, hay un intento desesperado, hasta bien intencionado, pero tardío, por mostrar cierta movilidad gubernamental ante el duelo nacional en el que vivimos, duelo que carcome gracias a la impunidad con la que actúan los criminales.
¿Quién vigila a los vigilantes?
Ante los actos de violencia, muchos miran con desprecio al victimario. Cuando la ira y el miedo gobiernan, la primera reacción es actuar con “mano dura”. Eso está haciendo Guillermo Lasso. Pero el resultado será similar.
A propósito de los 79 muertos que nadie llora
No, señores: celebrar que los presos se maten entre sí, entre cuatro paredes que impiden ver y discernir las estructuras y modelos que los llevan a ejercer tales niveles de violencia es ser cómplices; y el cómplice —en cualquier sistema penal— también es culpable.
El socialismo del siglo XXI cedió las cárceles a los capos, ¿Ecuador copió el modelo?
Varios ejemplos del manejo de cárceles en la órbita de los llamados países "bolivarianos" muestran que sus gobiernos hacen tratos con los capos de las cárceles para permitir grandes negociados, tráfico de sustancias y de todo tipo de bienes y servicios y, sobre todo, el control de mercados de droga y sicariato para doblegar a la sociedad.
Anatomía de las pandillas carcelarias
Acostumbrados a mirar las apariencias, ingenuamente pensamos que la pacificación de las cárceles y la reducción de homicidios en las calles es señal del fortalecimiento del Estado de derecho y la autoridad estatal. Cuando en realidad la autoridad criminal se expande sigilosamente entre nosotros.
Silencio tras la violencia y la muerte
Es de ingenuos pensar que, porque ya se enterraron a los muertos, que sus familiares ya lloraron lo suficiente. Que el poder ya se rasgó las vestiduras. Que ya se cambiaron unos presos de un lugar a otro supuestamente más seguro. Que con esto y algo más, la paz ha retornado a las cárceles del país. Absurdo.